"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


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16 de junio de 2011

Vuelvo, vuelvo de donde pensé que no volvería que dejaría las cosas como están y cerraría la puerta con llave. Se puede comparar con aquel escritor que le dicen "no pensaba leerme su libro pero al final terminé por leérmelo". Y para mí el fin no justifica los medios, si no querías leer, ¿por qué leíste?, ¿por qué volviste?, yo pensaba que aquí no habitaban fantasmas que no era como mi habitación, que todo esto no estaba infectado, me equivoqué. Puedo sentir todo lo que sentía en cualquier línea, incluso ese dolor en palabras malintencionadas.


Cambié y aquí estoy escribiendo con otro tipo de letra, otras formas de ver las cosas. Las cosas que te acaban dañando con el tiempo te mejoran. Las palabras de abajo son pasado, historia, pero sobretodo mi vida y no la pienso tachar sino me quito telarañas, abro las ventanas para que se vayan los fantasmas y empiezo de nuevo como si nunca me hubiera ido, como si hubiera vuelto de hacerme una taza de café y las paredes de mi casa aparezcan pintadas de verde.
Entonces me asentaré como siempre, cogeré el lápiz de siempre y me invadirá una perspectiva diferente aunque yo sea la de siempre

2 de julio de 2010

Querido tú:

Si quieres que te confiese una cosa he de decirte que soy la peor consejera del mundo. Es poco razonable pedirle consejos a alguien que sufre bipolaridad, por desgracia sus valores cambian cada poco tiempo en cambio hay quien sigue hablando con ella. Pero la gente es así busca a alguien con quien poder contar sus historias o lo que quieran convertir en sus historias, sus sueños y sus locuras así que a quién mejor elegir que a una pobre bipolar que seguramente esta mucho peor que ellos. Y sin ningún sentido ella empieza a decir palabras sin sentido, que no valen nada pero que quizás era lo que estabas queriendo oír pero en realidad lo que hay allí escrito no se parece en nada de lo que uno deduce.

Y si quieres que te diga la verdad en realidad lo que la amante te quería decir es que el tiempo la aterra y sigue con el tic tac...

2 de junio de 2010

Taquicardias agudas

Querido tú:
Lo que más me gustaba de ti es que aunque ya no soñara tanto contigo seguía dándome taquicardias cuando veía tu nombre por algún lado, aunque estuvieras omnipresentemente impresente.
Y no me mires cuando te mire que es de mala educación pillar a una observándote.
No es que no te quiera tanto es que me gustan las anomalias, y la de hoy es una pero me gustan más las que nunca llegaré a entender.

28 de marzo de 2010

Y estuve segura de que aquel chico también debía ser un poco bipolar

Querido tú:

Él era diferente. Lo sentí desde el momento en que agachaba la cabeza y yo reía bajito. No le vi la cara hasta mucho antes, quizás era yo la que tenía miedo que me pillara observándolo, pero aún así recuerdo perfectamente cada uno de los gestos. Los gestos de timidez son absolutamente diferentes en todas las personas. Él en cambio se parecía en eso a mi, moviendo las manos y tocándose las uñas, timidez y nerviosismo.
"Y no quieres nada más" le decía su abuela mirándolo como sólo saben mirar las abuelas diciéndose pero mira que delgaducho que lo tengo, si es que no comes.
Me gustaba el contraste que hacía, era una escena que no veía todos los dias, diferente, eso es lo que querian ser los chicos que vestían como él, diferente.
Toda su ropa era negra, llevaba una pulsera de pinchos que me dio miedo hasta rozarme con él.
Minutos después le vi, seguro que me recordara como la patosa y medio boba cajera, entonces pude levantar la vista y conocer a su perfecta cara. Aquel chico era hermosísimo, de esos que no te imaginas ver. Cara alargada, un labio agujereado por el medio aún así perfecto, barbilla pequeña, ojos dulces. Me acercó una de sus manos para meter todo aquello en la bolsa, ya no le quedaba pintauñas en ellas pero creo que además se las mordía, las llevaba muy cortas, demasiado de esas que de vez en cuando salen heridas.
Salió por la puerta poco después de que se volviera a avergonzar de su abuela, yo también recuerdo eso, las tardes en que llegaba a su casa y empezaba a reñirme porque  no quería merendar.

2 de marzo de 2010

Se empeñaba tanto en leer entre líneas que nunca leyó el título de la obra

Querido tú:

Tengo que confesarte una cosa, el otro día me acordé de que yo hacía lo mismo que tú. Sí, yo también hablé con él como si no hubiera pasado nada, como si fuéramos amigos, buenos amigos de los que se le puede contar de todo. De los que puedes confiar secretos que piensas que nunca revelarán. Esos amigos de los que te gusta pasarte tardes hablando con ellos, jugar, apostar por algo.
¿Pero sabes?, cuando juegas con fuego siempre te quemas, tienes la misma posibilidad de no quemarte de que no te se te manche tu vestido favorito el día que lo estrenas. Y me enamoré...

Me enamoré de la misma manera que las amantes bipolares se prohiben enamorarse. Me enamoré, pero tarde. Me enamoré, cuando no tocaba. Y como tonta enamorada me sentí atrapada en aquella red que quería estar aunque luego me sintiera mal. Esta vez fui como una muñeca de las que nunca dicen nada y siempre están con una sonrisa.

Así que prometí no hacer el mismo error, pero a veces mi otro polo le gusta hacer de las suyas.

La Amante Bipolar

14 de enero de 2010

Se m'escapa

Estimat tú:


I de vegades ens sentim invisible, com ara el gmail que em diu "eres invisible" i jo tinc l'opció de tornar a ser visible, de poder tornar a trobar-me de nou, de "volver a estar visible" però no ho faig. Ser visible implica tindre coratge ser de nou algú algú que tinga forçes d'aquestes que crec que jo vaig perdent dia a dian sense voler perque jo vull ser visible però en el moment de començar em tire enrere, per que ser visible implica constancia no pots dir hui sóc visible i demà ja no. Es que crec que m'agrada aquest món de la invisibilitat, i algú dins meua hem diu que no, que siga que existisca i l'altra part em diu que estic molt bé on estic. Es com les h són invisibles encara que aparentment siguen visibles sols es l'aparença per que en realitat ningú els fa cas, ningú té un so per a ella. Però ella de vegades existeix, existeix per a crear una ix o una ge es com el meu interior que de vegades vol ser visible. Com estimat ningú, que ningú també es invisible pero jo el senc, jo parle en el estimat i no hi ha ningú.


A la Amante Bipolar de vegades ixen a la llum les seues arrels

10 de enero de 2010

El Polo Norte

Querido tú:

Hoy cuando me he levantado me he acordado de mi precioso polo norte. Allí todo es distinto de aquí, allí el frío no te encoge el corazón, allí todo es natural, irreal, fantástico, diferente... Existe tribus de gente como Albus se hacían llamar Nivis, ella es como tu dirías una especie de hada elfa, su piel es blanca con unos ojos grises claros donde cuesta diferenciar el blanco de sus ojos con su iris. Las mujeres suelen tener el cabello largo y dorado, y los días de sol empiezan a brillar; los hombres, lo llevaban corto y del mismo color. Son tribus de día por la noche hay quienes dicen que se esconden debajo de la nieve, ya que como yo usan pieles de osos polares. Albus era una gran amiga mía, era la que mejor cazaba gaviotas, ya que era todo un espectáculo verla despegar sus alas en el cielo. Tenía un aspecto a la de las mariposas pero más colorida y con líneas mejor definidas, sus colores dependían de la personalidad de cada uno. Albus tenía colores como el púrpura, naranja y azúl oscuro. Sus alas podían medir dos o tres metros y aunque tenían un aspecto frágil eran más afiladas que los colmillos de cualquier oso.

Al contrario que los Nix estaban los Calîgo ésta gente sólo salía de noche. Yo no solía reunirme mucho con ellos sus rostros me daban miedo aunque tuvieran el corazón más caliente de todos los que estábamos allí. Tenían ojos de gato y el pelo era rojo, corto y con cada mechón señalando una dirección. Vestían con pieles de cualquier animal que encontraran y como los primitivos llevaban tótems colgados de su cuello. Eran los más salvajes de allí ya que al cazar iban en grupo hasta el fondo del mar allí revolvían lo todo hasta encontrar alguna orca de grandes dimensiones, luego pasaban varios meses antes de volver a comer. Cuando andaban por tierra siempre iban acompañados de lobos, los trataban como si uno más fuera entre ellos. Una vez me rompí la pierna derecha y fui a su cueva de hielo, ya que ellos poseían los mejores remedios y tenían buenos curanderos como Lupus, al que nunca se me ocurrió mirar a la cara. Su rostro aparentemente joven tenía 67 años cuando le conocí, la parte izquierda de cara carecía de mejilla, una orca más salvaje de lo normal le dio un aletazo y lo estampó contra unas rocas que había, hay quienes dicen que como pensaban que había muerto lo dejaron allí y días después lo vieron volver a casa. Ese día vi que también se podían comunicar con los lobos, aunque mantenían unas cortas conversaciones.

Ya ves que allá es todo diferente, aún así yo siempre preferí el polo sur porque allí el frío no lo es todo. Allí es donde nací, donde crecí y donde me escapé. Allí nada es tan salvaje y lo único frío que dejé allí es mi corazón y al parecer alguien se lo está llevando al lado del fuego.

La Amante Bipolar

21 de noviembre de 2009

Hoy la amante dibuja soles entre las nubes

Sábado, 20 noviembre
 

Querido tú:

El otro día la vi, a ella, a la amante bipolar. Estaba en la cima de un acantilado y el viento silbaba. Estaba triste, lo supe, porque no cantaba. La amante bipolar siempre tararea canciones pero ayer no lo hizo, hay rumores que dicen que estaba llorando, pero ella nunca llora. Me dijeron que estaba cayendo enferma, que ya no sale de casa, y que ya no va al ritmo del viento ni saca sonrisas a las niñas que salen del colegio a las doce contándoles historias (yo creo que se las ha inventado) de su viaje al polo sur y como consiguió salir de las zarpas de un oso que medía seis metros con unos dientes afilados, o como estuvo nadando durante siete días perseguida por unas ballenas salvajes que devoraban tiburones. Pero ahora esta bien, está feliz, sonríe sin querer y el otro día la vi por delante de la casa de su amor, a él también debería de estar cantándole pero siempre le tararea canciones más dulces, como el caramelo de fresa que lleva ahora en su boca.



La amante bipolar


Espero que pienses en mi que cuando la abraces,
recuerdes mi forma de besar
y espero que pienses en mi,
que cuanto te arrepientas aún sepas donde me has de buscar.
Y mientras sigues con la tonta, tan tonta, que no sabrá cuidarte
y hasta no pasadas mal.
Yo mientras te espero sentada imaginándome a la tonta,
con el tonto que me hizo llorar.