"Si no estas dispuesto ha hacer locuras no mereces enamorarte".



8 de noviembre de 2009

Raquel sólo regalaba sonrisas por la mañana

Una vez, de esas que bebes demasiado en un bar, conocí a una chica pelirroja que regalaba sonrisas por la mañana. Su cara tenía una bonita apariencia, y aunque todo aquello lo recuerde difuminado se que sus ojos eran verdes como el césped recién cortado. Ni siquiera nos detuvimos a saludarnos, sólo le pregunté como podía sonreír un Lunes a las diez de la mañana después de estar un Sábado bebiendo whisky con hielo. No me contestó, sólo dejó que su risa inundara todo aquel espacio tan reducido. Pero me contó su pequeño secreto, por las mañanas regalaba sonrisas pero por las noche las cobraba a aquél que quisiese una de ellas.

Era una insolente, con su pelo medio ondulado y su frescura al moverse. Pero era feliz, más feliz que cuando a un niño le compran su primera bicicleta y se pasa semanas intentando montarla hasta que al fin sin querer se le escapa al pobre padre como cuando los globos salen volando en navidad.
Me dio un beso en la mejilla y se largó. No sé nada más de ella, me dijeron que se llamaba Raquel y que ahora toma vodka para merendar. Pero yo ahora sonrío a las siete de la mañana, durante todo el día para tener el mismo rostro que tenía ella.

4 de noviembre de 2009

Ya no viste de rojo

Después de tantos años Gabriel seguía llamando a Isabella a cada minuto. La mayoría de sus peleas eran por los malditos celos de él. Nunca dejaba que Isabella se sentara al lado de alguien que no fuera él. Pero al final del dia éste terminaba llorando y jurándole que no lo volvería ha hacer.

Hace dos semanas que Isabella no va a trabajar, Gabriel cree que ya no le quiere, que sueña con otros e incluso que tontea con el chico del supermercado que hay debajo de casa. Tampoco se pinta y lleva años sin ir a la peluquería para arreglarse el pelo. Envejece rapidamente, y ya aparenta cuarenta años a pesar de tener veintiséis.

Pero el otro día fue el final de todo, el sonido de la vajilla de su boda rompiéndose en mil pedazos fue la gota que colmo el vaso, y más que colmarlo lo derrumbó. Después de que Isabella volviera de casa de su madre Gabriel enfurecido estampó su cabeza contra la pared sin darle tiempo ha abrir la boca. La sangre bajaba por la frente y él gritaba continuamente cosas incoherentes. Poco a poco a causa de los seguidos golpes Isabella perdió la conciencia.
Descartes era un viejo chiflado

31 de octubre de 2009

4ever

A las siete de la mañana como todos los días Clara por las escaleras para llegar a casa de Ester. Hoy el aspecto de Ester totalmente pálido y la mirada perdida por la ventana. Sus ojos eran color cacao y con lo dulces que fueron en una época ahora son amargos, su cara siempre fue sonrosada ahora es pálida y un poco tétrica, tiene algunos rasgos endurecidos que reflejan el dolor que está sufriendo. Lo más salvaje de ella era su voluminoso pelo color rojo fuego y con rizos pequeños que ahora se ausentaba, todo aquello había sido substituido por un pañuelo azul.

Clara las llaves en el mueble de la entrada y dibujando una sonrisa amplia le mandó unos buenos días. Al parecer Ester tenía humor para hablar, y eso Clara lo soportaba. Desde pequeñas habían sido muy buenas amigas. Las dos sin pelos en la lengua entre ellas, sin miedo a que la otra se enfadara. Así fue todo hasta que a los treinta y seis años y medio le detectaran a Ester un tumor en la cabeza. Los padres de Ester habían muerto tiempo atrás y Héctor, su pareja, le dijo que tenía que darle un tiempo una semana después de haber recibido la noticia. Desde entonces Clara cuida, como lo que realmente son, dos hermanas.

Días como estos Clara le saca la lengua por sus malas caras, le quita el pañuelo haciéndola correr por toda la casa hasta que con su risa contagiosa empieza también a reír.

Clara le pidió que le jurase que no la iba a dejar nunca sola, que nunca se vaya sin ella, porque si la deja sola va ser ella la que se va a morir.

20 de octubre de 2009

Teresa

Teresa tiene treinta años y dos niñas pequeñas que quieren parecer mayores. Pero al contrario que ellas, ella ya no dibuja corazones en los bordes de los papeles. Ahora ya a dejado de poner su nombre y el de su esposo bordeando sus nombres con pequeños corazones color rosa chillón. Es como si ya no entendiera lo que un día defendió por encima de todo.
La Teresita que llamaba si padre se fue de casa con veinte años recién cumplidos. Quería descubrir la vida acompañada de otras manos que le parecían menos asfixiantes que las de ellos.
Sus dos niñas ahora son las únicas que le hacen perder la cabeza en cada momento con sus nuevos amores y su gran empeño en querer ser grandes.


Teresa ya no ama el amor sino lo que el amor le a dado.

Pero hoy ni Nube cree en el amor,
un octubre con toques agrios :S

Lloro una vez al mes
Sobre todo cuando hay frío
Shakira-Inevitable

15 de octubre de 2009

Dead

Una parte de mi seguía viva aunque la otra residiera en paz yo pude sentir como me movía grácilmente por aquel espacio. Sabía que había muerto hace segundos, no era tan doloroso como esperaba, sólo suspiré.
Lo que más me dolía era irme sin despedirme de él, sin que él supiera de mi existencia y de mis sentimientos hacia él. Así que volé hacía su casa, donde tantas veces había pasado para que por casualidad un día coincidiéramos en aquel portal.
No sabía donde estabas, nunca me invitaste a entrar a aquella bonita casa color verde, pero llámalo intuición femenina o que mi brújula siempre marca hacia a ti pero te encontré allí tirado con el pelo deshecho y con un bonito sonrosado en tu cara. Me metí en aquella cama aunque supiera que no me estaba aguantando, solo levitaba en el aire. Con el dedo índice recorrí tu cara lentamente, dibujaba cada curva de tu cara hasta llegar a tus finos labios que solían estar más calientes que la resta de tu cuerpo.
Una calma invadió todo lo que quedaba de mi, cerré los ojos y acompañé mi respiración a la tuya hasta convertila en una dulce nana que me acompaño en todo el siguiente camino.

Lo siento, creo que tengo vacío existencial

8 de octubre de 2009

Y ahora que me da por soñar contigo desapareces en la nada.

1 de octubre de 2009

Con olor a sal y a esperanza

Allí todo olía a sal. Pieles secas y frías buscaban algún lugar donde pudieran tener su derecho a la vida. A Clarise ya no le dolían los pies por culpa del agua congelada.

No conocía a nadie de aquel bote, su padre había muerto hacía algo más de catorce horas. Nandhú le prometió que pronto llegarían a un lugar donde vivir mejor, lejos de toda la pobreza que había en casa. Pero a las cinco horas de estar allí toda esa esperanza se iba desvaneciendo poco a poco, cuando a causa del frío crudo del mes de enero hizo que Anbel cayera muerto al mar

Desde allí abajo Clarise podía verlo todo muy bien, pudo ver como el rostro de su padre iba haciéndose más y mas blanco hasta que se dio cuenta de que había dejado de respirar. Clarise cerró los ojos y dejó caer varias lágrimas encima del cuerpo frío de su padre, sabía que si se enteraban de que papá había muerto lo tirarían al agua como Anbel y ella, como ellos, moriría de frío.

Clarise buscaría el sueño de Nandhí mostraría su sonrisa blanca para conseguir aquel paraíso de aguas limpias y comida sobre mesas de cuatro patas.

Octubre también está salado
No dijiste todo
y olvidaste preguntar
Sidecars- Mundo frágil

28 de septiembre de 2009

Muñeca de porcelana

Hace varios días que Julliete no se mueve de su cama. Respira con dificultades, a veces, le entra una fuerte tos y tienen que llevarla al médico. Cuando ella duerme Pierre llora acostado a su lado sosteniendo sus piernas con las manos como si fuera un niño pequeño. Sabe que Julliete se está muriendo, lo sabe desde el día en que dejó de sonreír. El médico les dijo que si tenía fuerzas y paciencia se curaría, pero Pierre sabe que no va a ser así, Julliete está demasiado débil.

El otro día Pierre la desnudó para darle un baño caliente. Él se sintió torpe y ella muy frágil. Se había convertido en una bella (porque aún estando enferma era preciosa o, al menos, a él se lo parecía) muñeca de porcelana con colores pálidos en su cuerpo y huesos frágiles.

Julliete le preguntó por qué no habían tenido hijos, por qué no tuvieron tiempo de tener un pequeño reflejo de ellos dos. A Pierre le hubiese gustado decirle que a él también le hubiese gustado tener uno, pero nunca se lo diría. Hace muchos años que él conoce la enfermedad que padece su mujer y de la alta gravedad que correría si tuviera un parto. Los médicos se lo contaron hace años y él prefirió no decirle nada. Conocía a su mujer y sabía que hubiera dado la vida por aquél pequeño que nunca tuvo.

La pluie ruisselle le long des fenêtres comme les enfants pleurer.

25 de septiembre de 2009

Hoy parece que Flor más contenta, se ve que se enamoró, o la enamoraron. A Flor le caen una cascada rizos rebeldes sobre sus hombros y unos bonitos ojos azules resplandecen sobre su cara, pero lo más importante es que ahora está feliz.

Flor iba cargada de libros entre las manos cuando tropezó y se le esparcieron todos por el suelo, pero esta vez no se sonrojó se echó a reír con los demás. Porque Flor ya no quiere llorar, quiere sonreír y hablar con la gente. Se compra una bolsa de osos de gominola y va a casa de Irene a que le cuente una sus aventuras de hoy. Flor nunca come los que saben a naranja, por que son los favoritos de Irene. Hace tiempo que no se veían y tienen muchas cosas que contarse, tiene que decirle que el que tenía el desfibrilador de su corazón a vuelto, y juraría que estaba más hermoso que nunca.

Los estados de Flor también deben influir al cielo, ha parado de llover, hace un día hermoso para dejarla florecer.

Nautae stellas vident, nam stellae viam nautis mostrant.
Mi primera frase en latín y la hice bien :)