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Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
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28 de julio de 2009

Matrículas usadas

Me gusta el olor a las motos, me recuerda a ti a ellos a ellas a nosotros. Eran tiempos mejores, tampoco es que a mi se me daba bien aprovechar el tiempo y ver que era el mejor regalo que me podían dar. A lo mejor pensaba que cuando estás a tres metros sobre el cielo las nubes te amortiguarán el golpe cuando caigas. La lástima es que cuando caes haces un agujero que te lleva a los tres metros bajo tierra.

Me gustaba diferenciar el diferente sonido de motos y enseñarme tu matrícula de memoria, sumar sus números y recordar que hoy ya me olvidé de ella, aunque eso me entristezca.

Un chute de adrenalina que me preste el aire sucio de las carreteras nunca viene mal, aunque no se parezca ni por asomo al efecto que causas tu a unos diez metros de distancia. Lo tuyo debe ser algo de química y eso todavía se me da peor que la física de la velocidad. Sigo sin aprobar las teorías de científicos chiflados, prefiero los poetas locos.

Y aunque no te lo creas tampoco cambié tanto en este tiempo, sigo apreciando los silencios, me gusta reír cuando puedo, sigo viendo las estrellas desde mi ventana y buscando a alguien capaz de colarse en ella. Debe ser eso... el tiempo pasa demasiado rápido cuando eres feliz.



Que te sirvan estas líneas pa' que sepas que te quiero.
Antonio Orozco

2 de junio de 2009

Fast Cars

Salió del coche rojo de ventanillas oscuras mostrando sus botas altas con un tacón enorme. En aquel golpe ya mostraba parte del poder que ella podía tener sobre los demñas. En su cintura habitaba una pequeña falda que tapaba un poco menos de lo justo. Más arriba un top intentaba intensificar un poco sus senos pequeños.

Y allí estaba la imagen más dulce y sensual del momento. No debería tener poco más de los dieciséis años, seguramente le habrá dicho a sus padres que se quedaba a dormir a casa de una amiga para estudiar el examen de biología, pero allí estaba con su poca ropa y con un amigo que para sus padres sería lo peor del mundo.

A ella le gustaba esto, le gustaba sentir los motores, entender de ellos, adorar los modernos tuneados y, sobretodo, sentir el aire a más de dos cientos kilómetros en su cara.

Él sabía que para cualquier carrera tenía que llamarla, que era su niña, su pequeña niña con más de diez años de diferencia.

Todo el mundo la conocía como su niña y en realidad a aquella chica con cara de ángel nadie podía tocar. Aquel ángel sólo tendría en cielo, aunque cualquier día podría hacerle perder con una curva mal tomada.

11 de mayo de 2009

The First World War

Estudiar con nubes en el cielo es realmente imposible. Sin quererlo te incitan a desconectar muy lejos, demasiado para pararse en la Gran Guerra y entender todas las batallitas de Alemania Russia y no sé cuantos países más, que piensan que el mundo es un juguete y el que lo conquista todo con el método que sea gana la partida, nunca terminaré de entender sus motivos. Puede que sean estos últimos días que te han echo probar el calor del verano y ahora ya no te lo puedes quitar de encima.

Porque me gusta el calor del verano y sentir mis hombros calientes a causa del sol. Odio la canción del verano pero adoro perderme en la playa a las doce de la noche. Porque adoro tirarme al suelo y ver las estrellas.

Pero hoy está nublado y tengo que estudiar algo que no me hubiera gustado que pasara, porque sé que nunca estudiaré aquel amor que se dio allí y que seguro que terminó a tres metros bajo tierra, sin que ya nadie los llore por que nadie se acuerda de sus nombres, porque como ellos hay más de mil.

1 de mayo de 2009

Rock and Roll

Baja las escaleras corriendo, cogiéndose con una mano de la barandija para no caerse. Se choca con múltiples personas porque su cabello (rebelde) como ella se le echa encima de la cara dejándola más torpe de lo normal. No lo aguanta más está harta de ser la muñequita de unos y el juego de otros. Pero esta vez la culpa la ha vuelto a tener la misma de siempre, la que se dedica a arruinarle los planes una y otra vez.

Intenta sorber los mocos de la nariz y se limpia con el puño las lágrimas que caen. Maldice, como ya maldicieron algunas, el maldito rimel corrido y dejando las cosas (todavía) peor de como estaban. Para su edad no debería estar llorando como una estúpida cría de cinco años que todavía se sorbe los mocos de la nariz, Pero si todavía es una niña grita una vocecilla en su cabeza propiamente de una mujer mayor viendo con sus ojos, a una pequeña muchacha que acaba de estrenar sus tacones nuevos pero todavía no se sabe sujetar de pie, pero a ella tampoco la escucha.

Abajo, encuentra a uno más en proceso de maduración no duda en pedirle un cigarrillo y un mechero, esta vez no le da miedo hablar por hablar. Se lo devuelve sin darle las gracias, no tiene ningún motivo de darle las gracias y si se las diera no sería sincera. Aspira la primera calada llenando los pulmones de humo negro y dañino que muchos de los que están allí lo saben pero aún así no quieren perder su reputación, un día de estos los matará. Pero el tabaco tiene un dulce aroma a fiesta, drogas, sexo & rock and roll... y todo eso hace que empieze a toser fuertemente.



Se olvidó que ella no fumaba