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Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


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10 de julio de 2010

Eran dos putas estrellas del RoCk

Hablaban por los codos y se besaban de esquina a esquina


Imagina que somos dos malditas estrellas del Rock, tú con tus gafas y millones de niñas enamoradas detrás de ti, yo la típica rubia de pelo rizado que va rompiendo corazones y que muchas la apellidan la maldita zorra rubia. Nuestro perro sería un actor porno de pelis perrunas, y estate seguro de que todas las caniches irían detrás de él.

Iremos con caravana aquí y allá, pasaríamos noches en moteles abandonados llenos de borrachos bebiendo cerveza y nos uniríamos a ellos aunque no me guste la cerveza, viviríamos el uno del otro beberíamos de la misma boca y nos alimentaríamos de nuestros frágiles cuerpos de estrellas. Pero antes seríamos teloneros de cualquier teatro que representara Romeo y Julieta, allí detrás entre escena y escena nos daríamos algo más que besos fugaces.

Y entre aquí y allá, entre escenas románticas, entre noches prohibidas la gente hablará y entonces seremos unos parásitos más de esta sociedad. Nos encontrarán en nuestra caravana tirados en el suelo, con las paredes llenas de polvo blanco y diciendo estupideces sin parar de reír. Yo pasaré de ser la maldita zorra rubia a ser aquella drogadicta y tú pasarás de ser el ídolo de las adolescentes a ser un abusador.

Pero es que ni tú podrías pasar sin dormir veinticuatro horas ni yo podría ser aquella zorra que tanto amaron.
Imagina que tú y yo somos drogas sexo y rock & roll.

22 de mayo de 2010

Tardes Katahara itai

Luci era de esas que escuchaba los Rolling en la ducha hasta que oía a los vecinos dar voces desde la otra parte, entonces subía el volumen. Ella no era de esas que vestía de oscuro o con aires de roquera sino que ella era Luci. Rubén llamó al timbre haciéndola bajar, ella nunca contestaba. Bajó las escaleras de dos en dos con los auriculares pegados en las orejas. Llevaba unos vaqueros y una camiseta color rosa de esas de I (L) NY.

Ni siquiera lo saludó sino que siguió cantando aquella canción a modo de saludo. Luci empezó a correr entre la gente dando empujones y recibiendo unos cuantos insultos a los cuales ni oía ni quería oír. Rubén la seguía por detrás, éste era el que iba diciendo "Perdón, perdón"

Llegaron a aquel parque donde no había niños, los bancos estaban rayados y estaba lleno de botellas de alcohol y colillas por el suelo. Rubén empujó a Luci encima de un arbusto. Ellos solían ser de aquellos amigos que siempre les confundían con alguien más, y ellos no iban a negártelo.

- ¿Se puede saber que te a entrado hoy?
- Eres un soso... - le miró con mala cara y se rió en la suya- quería correr muy rápido a ver si podía desaparecer.

Rubén la miró dudoso, si no la quisiera tanto le hubiera besado esos labios color chicle que llevaba a conjunto del jersey. Intentó ver más allá de sus ojos verdosos y no encontró nada más que la verdad. Luci se quitaba los hierbajos que se le habían quedado pegados y continuó.

- Quiero irme de aquí, no quiero estar nudada a algo quiero poder desaparecer cuando me parezca sabiendo que no me voy a sentir mal. Quiero ir a la Luna a pintar estrellas o ir a Marte en bicicleta...
- ¿Y no me piensas llevar en tu mochila?
- No me echarás de menos
-Sí que lo haré, siempre lo hago cuando te pones mala y no te puedo tirar bolitas de papel desde la tercera fila.
- Entonces cierra los ojos y empecemos a volar lejos, pero no me sueltes de las manos que hay mucho bicho malo por el mundo.

Luci se tiró en el suelo y le pasó los auriculares a Rubén.

8 de noviembre de 2009

Raquel sólo regalaba sonrisas por la mañana

Una vez, de esas que bebes demasiado en un bar, conocí a una chica pelirroja que regalaba sonrisas por la mañana. Su cara tenía una bonita apariencia, y aunque todo aquello lo recuerde difuminado se que sus ojos eran verdes como el césped recién cortado. Ni siquiera nos detuvimos a saludarnos, sólo le pregunté como podía sonreír un Lunes a las diez de la mañana después de estar un Sábado bebiendo whisky con hielo. No me contestó, sólo dejó que su risa inundara todo aquel espacio tan reducido. Pero me contó su pequeño secreto, por las mañanas regalaba sonrisas pero por las noche las cobraba a aquél que quisiese una de ellas.

Era una insolente, con su pelo medio ondulado y su frescura al moverse. Pero era feliz, más feliz que cuando a un niño le compran su primera bicicleta y se pasa semanas intentando montarla hasta que al fin sin querer se le escapa al pobre padre como cuando los globos salen volando en navidad.
Me dio un beso en la mejilla y se largó. No sé nada más de ella, me dijeron que se llamaba Raquel y que ahora toma vodka para merendar. Pero yo ahora sonrío a las siete de la mañana, durante todo el día para tener el mismo rostro que tenía ella.

1 de septiembre de 2009

Agosto

Y agosto siempre termina así, con su peculiar gusto a sal y su sentimiento de calor. Haciéndote que lo recuerdes por sus noches viendo las estrellas. Agosto siempre me fue bonito, siempre tiene algo que lo recuerdes, algo que te marca agosto le podría llamar drogas, sexo y rock and roll, se le podía llamar así aunque no tuviera ninguna de las tres cosas.
Previsible desde su comienzo e imprevisiblemente previsible su final, como siempre original. Agosto se lleva conciertos sin saberte ni siquiera la melodía, agosto se lleva caras por delante que te habían echo sonreír sin saber su nombre, agosto se lleva secretos a otra tumba, agosto se lleva ilusiones y agosto me deja canciones. Pero seguirá siendo agosto.

Él siempre termina haciendo que me enamore de él y aún espaldas a mi lo encuentro, le gusta jugar al escondite y a mi me gusta jugar con él. Agosto enamora, incluso sus lluvias son más atrayentes, en agosto da por dormir bajo la lluvia. Siempre con sus bromas con su risa. Pero termina como todos como una buena película de amor. Termina con mariposas en el estomago.

Apretó el detonador volamos alto
se coló en mi habitación amor de verano
Pereza

6 de junio de 2009

Era una química mezclada con mis labios color rojo y mi cara todavía de niña

Me gustó su cuerpo, sus ojos su cara, su pequeña barba de tres días. Llevaba una deliciosa sonrisa en la boca. Muy dulce, pícara, sensual. Movía su cuerpo al ritmo de la música y haciendo un movimiento extraño pero divertido con las manos. Intentaba imitarle en vano mientras le decía que me era imposible, era demasiado patosa para seguirle. Él seguía sonriendo.

Su voz era como él, dejándote sin palabras con apenas un suspiro, hablaba a mi oreja como cualquier que estaba allí si quería oír algo. Pero hablaba demasiado lento, arrastrando las palabras, dejando que el aire de su boca se incrustara en mi piel y sin motivos aparentes el deseo, de saber a que sabía esa boca, recorría todo el cuerpo como una buena dosis de el pequeño vaso que acababa de tomar.

Me fui sin decirte adiós y ahora me doy cuenta que ni siquiera te pregunté tu nombre y puede que nunca más nos volvamos a ver.


Era un poco de heroína por no sentir tú cuerpo cerca, una heroína que no tenía el mismo olor, pero quizás si el mismo escalofrío.

No te pido que te acuerdes de mi nombre
pero al menos acuérdate de mi cara.

1 de mayo de 2009

Rock and Roll

Baja las escaleras corriendo, cogiéndose con una mano de la barandija para no caerse. Se choca con múltiples personas porque su cabello (rebelde) como ella se le echa encima de la cara dejándola más torpe de lo normal. No lo aguanta más está harta de ser la muñequita de unos y el juego de otros. Pero esta vez la culpa la ha vuelto a tener la misma de siempre, la que se dedica a arruinarle los planes una y otra vez.

Intenta sorber los mocos de la nariz y se limpia con el puño las lágrimas que caen. Maldice, como ya maldicieron algunas, el maldito rimel corrido y dejando las cosas (todavía) peor de como estaban. Para su edad no debería estar llorando como una estúpida cría de cinco años que todavía se sorbe los mocos de la nariz, Pero si todavía es una niña grita una vocecilla en su cabeza propiamente de una mujer mayor viendo con sus ojos, a una pequeña muchacha que acaba de estrenar sus tacones nuevos pero todavía no se sabe sujetar de pie, pero a ella tampoco la escucha.

Abajo, encuentra a uno más en proceso de maduración no duda en pedirle un cigarrillo y un mechero, esta vez no le da miedo hablar por hablar. Se lo devuelve sin darle las gracias, no tiene ningún motivo de darle las gracias y si se las diera no sería sincera. Aspira la primera calada llenando los pulmones de humo negro y dañino que muchos de los que están allí lo saben pero aún así no quieren perder su reputación, un día de estos los matará. Pero el tabaco tiene un dulce aroma a fiesta, drogas, sexo & rock and roll... y todo eso hace que empieze a toser fuertemente.



Se olvidó que ella no fumaba

28 de agosto de 2008

Como en aquella cancion

Nunca supiste como era, ni siquiera me dejaste enseñártelo, quizá no tuvieras tiempo, quizá no lo tuviera yo.
No me pidas que te de abrazos cuando llegues a casa, ni que me despida llenándote de besos, no lo siento me quede sin corazon. Me lo robaron, como en aquella canción. No se decir "te quiero" nadie me lo enseño, no se contarte mis sueños a nadie le importaron.
Los sentimientos hacen daño cuando los tienen, y te destruyen saber que los has perdido. Ojala pudiera volver a estremecerme con algún contacto de alguien a quien "quiera".

- Doctor tengo un problema, no se amar