"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


Mostrando entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lluvia. Mostrar todas las entradas

8 de enero de 2010

Pactos

Y cuando por fin decido hacer un trato y que tu quiero que dimitas, que te vayas al paro, porque no quiero que te pases el día entero trabajando en mi cabeza. He estado todo este trayecto reflexionando, que puede que ya no te quiera como te quería antes, puede que ya no me muera por sentirte detrás, puede que mi sexto sentido para localizarte haya desaparecido, y como al parecer soy la chica invisible (mentiroso, un poco bipolar quizás) lo mejor es dejarlo estar, dimitir, saber que todo esto no es nada ni lo es ni lo fue ni lo será.Creo que lo mejor es hacer un pacto, tu no te metes por mi camino y yo te quito de mi cabeza, dejo de buscarte con la mirada, paso treinta veces por delante tuyo, me guardo tu aroma de recuerdo, hago como si fueras uno más...

Pero los días de lluvia son raros, son distintos, los días de lluvia andamos en perfecta sincronización. Primero busco tu rostro entre otros muchos pálidos recién levantados que todavía dudan en si entrar a una aburrida clase de filosofía o perderse otra vez en la dulce cama donde no hubiera debido de levantarse. Renuncio. Tú nunca llegas a hora. Pero no, los días de lluvia son diferente, creo que esto ya lo he dicho antes. Entonces con tu cara más bonita, decides aparecer detrás de mi. Y yo que soy de argumentos fácil de romper decido mandarlo todo a la mierda y entrar por esa puerta que todavía estas sosteniendo para que pase ahora va a resultar que eres un caballero y todo. Hacer pactos contigo es como hacer pactos con el diablo de tal manera que siempre acabo perdiendo, siempre acabas por volver a cruzarte en mi camino, por leer mis ojos aunque haya apartado mi vista rápido, por dirigirme la palabra al parecer este año es una gran honra que me dirijas la palabra...



En el polo norte hace frío aún así, aquí necesito tu calor para vivir 




Todo esto me recuerda a que yo antes tenía un paraguas naranja y ahora es azul, debe ser porque hace conjunto con tus ojos. Y también a una canción de días de lluvia, será porque la escuché treinta veces un día que llovía.

29 de marzo de 2008

Un lugar mejor

La lluvia ha vuelto a mi mente como lo haces todas las noches cuando yo estoy dormida.

Recuerdo aquella noche que tiraste piedrecitas a mi ventana, yo pensaba que seria la lluvia ya que hacia varios días que no dejaba de llover pero algo me dijo que no era así, creo que teníamos algún tipo de conexión ¿todavía lo tenemos?

Allí estabas tu con una chaqueta mojada por completo pero con una sonrisa que hacia que todo lo demás no importara, me propusiste que bajara a bañarme contigo, yo me negué, vaya estupidez ir a bañarnos con el frío que hacia y además mis padres me matarían como no me vieran en la cama.

Luego me cambiaste la forma de pregunta me preguntaste si deseaba ira bañarme contigo, me mirabas a los ojos, los recuerdo perfectamente eran marrones como el chocolate con leche, pasaba muchas tardes mirándolos y fijándome en ellos buscando alguna forma de decir todo lo que me hacían sentir unos simples ojos marrones había miles de chicos que tenían los ojos marrones pero no eran igual, no tenían aquella magia que me transmitían los tuyos.

Al fin me sonreíste y salte por mi ventana, no era la primera vez que me escapaba, pero si que eras el primer chico con quien lo hacia, cuantas monedas nos han separado…

Solamente mis pies tocaron el suelo me fui rápidamente a tus deseables brazos, nunca me he sentido tan segura en unos brazos que algunos aseguraban ser unos brazos criminales…

Me diste la mano y corrimos fuera del terreno donde vivía saltamos varios charcos y creo que en uno me resbale, si, me resbale y ensucie mi vestido que al día siguiente Marie me pregunto donde me había manchado.

Llegamos al parque y nos escondimos, si alguien nos veía y llamaba a la policía te hubiera llevado a la cárcel o quizá a un sitio peor acusado de no se cuantas cosas que tu no has hecho y por supuesto muchas de ellas serian abusos sobre mi.

Me acerque hacia ti… mi cabellera roja estaba toda mojada y algunos mechones caían sobre mis pechos mojándoles un poco mas y dándole un poco de sensualidad… intente besarte pero me negaste y solo pude darte un beso en la comisura. Cuantos besos me robaron…

No lo entendía, con solo quince años y no entendía por que dos personas no se podían querer mientras que millones se podían casar y tener hijos solo por dinero y no ser rechazadas por su padre o a veces toda su familia. Cuantos niños no pudimos tener…

Volvimos a mi casa y me llamaste princesa, yo te dije que ninguna princesa tenia el cabello rojo, me sonreíste y te fuiste diciéndome que mi cabello era rojo a causa de las miles de rosas rojas que hicieron una princesa tan preciosa como yo. Cuantas noches que teníamos para hacer el amor no nos dieron…

Pero mi felicidad solo duro un año más a los dieciséis años moriste por causas extrañas según la policía, pero yo se que no era asi, mi padre se entero que estabas conmigo y mando matarte. Cuantas sonrisas me quitaron…

Ahora con veinte años casada con un hombre que no se como se llama, con un niño de dos años y con gemelos de camino, solo cuento el tiempo que me falta para irme contigo para irme al lugar donde estas tu, ese lugar donde seguramente podremos ser felices. Este es mi quinto intento de suicidio espero que en este nadie venga a por mi