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Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


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19 de junio de 2011

Una vez conocí a una chica que guardaba las sonrisas en latas de conserva

Ella era una de esas chicas que sonreían cuando veían escrito la palabra sonrisa, lo hacía sin querer incluso si era ella misma quien escribía sonrisa, le hacía gracia esa palabra, era tan simple tan fácil que la hacía sonreir. Lo sé, era muy estúpida, no hace falta que nadie me lo dijese para saberlo pero era tan dulce verla reír que quién la castigara a no hacerlo no debía de ser perdonado nunca. A mi siempre me gustó ver sus mejillas cuando se marcaban al sonreír, era tan mágico como ella misma.
En realidad era de esas chicas que contagiaban cuando reían, que te quedabas mirando diciéndo por qué te ríes y sin apenas llegar a contestarte ya estabas tu también igual. A veces llegaba a odiarla porque como todo el mundo yo también tenía dias malos y verla ahí intentando hacerte sonreír a veces tenía poca gracia y hacías una mueca para que se contentara pero eso es lo que tu creías que con una mueca le valdría, estamos hablando de la chica de las sonrisas en lata, ¿recuerdas? Pues eso que si hacía falta se ponía a bailarte el jula jula sin prejuicios delante de toda la gente porque es que ella no aceptaba ninguna mala cara en la vida. Aunque a veces yo sentía que su sonrisa no era totalmente verdadera, a veces creo que me robaba mis tizas de colores y se pintaba una para disimular.

8 de noviembre de 2009

Raquel sólo regalaba sonrisas por la mañana

Una vez, de esas que bebes demasiado en un bar, conocí a una chica pelirroja que regalaba sonrisas por la mañana. Su cara tenía una bonita apariencia, y aunque todo aquello lo recuerde difuminado se que sus ojos eran verdes como el césped recién cortado. Ni siquiera nos detuvimos a saludarnos, sólo le pregunté como podía sonreír un Lunes a las diez de la mañana después de estar un Sábado bebiendo whisky con hielo. No me contestó, sólo dejó que su risa inundara todo aquel espacio tan reducido. Pero me contó su pequeño secreto, por las mañanas regalaba sonrisas pero por las noche las cobraba a aquél que quisiese una de ellas.

Era una insolente, con su pelo medio ondulado y su frescura al moverse. Pero era feliz, más feliz que cuando a un niño le compran su primera bicicleta y se pasa semanas intentando montarla hasta que al fin sin querer se le escapa al pobre padre como cuando los globos salen volando en navidad.
Me dio un beso en la mejilla y se largó. No sé nada más de ella, me dijeron que se llamaba Raquel y que ahora toma vodka para merendar. Pero yo ahora sonrío a las siete de la mañana, durante todo el día para tener el mismo rostro que tenía ella.

11 de agosto de 2009

Marta

Ana miraba desde la ventana a la pequeña Marta jugar con el agua. Ella adoraba a su pequeña niña menor, la amaba con todo su ser. Marta no era una niña especial, era mejor que todo eso, era un tesoro, era todo lo bueno que le falta a la gente. Era pequeña, regordeta, con una gran sonrisa que hacia relucir sus dos perlas marrones y con sus indiscutibles rasgos que la hacían parecer más infantil. Con sus catorce años de edad adoraba ir al colegio a hacer nuevas amistades. Tenía ganado a toda la gente del barrio que ella siempre saludaba y contestaban con un "buenos días, princesa".

Su padre Aaron hoy terminó más pronto de su trabajo y salió corriendo alegre por poder acompañar ese día a Marta a la playa. Esta continuaba jugando con las muñecas e inventando sus fantasias.
Ella corría por la arena feliz disfrutando del mar y de su gusto salado. Y cada dos por tres llamaba a su padre "Papá, mira que hago" decía dándose un chapuzón. Un momento que vio que su padre no la miraba le llamó.

―¿Papá?
―¿Qué?― dijo todavía sonriente
―Te quiero
―Yo también. Marina se escondía un poco lejos de ellos, con lágrimas en los ojos, viendo todo aquello que la niña podía dar de si misma y que nunca lo podría dar. Porque siempre se quedaría como una simple niña de seis años aunque tuviera veintitrés.

No le pude cambiar el nombre a mi Musa :)

24 de julio de 2009

Ahora si que dejó de servir la metadona

Cuando una se da cuenta de que las drogas son malas en todos los sentidos y que tus chutes deben afectar gravemente mi sistema inmunitario. Que sabía que él me daría el aire libre, porque nunca causó ningún ataque cuando mi mirada se cruza con la suya. Porque me sienta bien jugar a enviarle besitos con un gran emoticono y decirle que cuando quiera estoy ahí en un abrir y cerrar de ojos. Sé que está mal que una diga que le gusta la metadona cuando ya a probado la heroína.

Pero de repente te vuelves a cruzar en mi vida y es como si te hubieran dado con un desfibrilador a 200W. Con tu risa, tus ojos, tu voz... y mi corazón incluso duele cuando te reconoce. Ha dado un latido más fuerte de lo normal, dibujando una sonrisa que hacía veintinueve días y veintitrés horas que se estaba desdibujando.

Y como mi peor droga que eres apareciste en el mejor momento para volver a sonreír. Hacía tiempo que no oía su sonido, pero creo que ahora su Bum Bum es más fuerte y sonreír por nada tampoco cuesta tanto.

Como quieres que me olvide de ti si todas las últimas veces que te veo me miras sonriendo
Soy adicta a tu sonrisa :) por que dibujas otras en mi cara (:.



De que tienes miedo a reír y a llorar luego
A romper el hielo que recubre tu silencio
Suéltate y cuéntame que aquí estamos para eso
Pa' lo bueno y pa' lo malo
Llora ahora y rie luego
Si salgo corriendo tu me agarras por el cuello
y si no te escucho GRITA

(Grita-Jarabe de Palo)