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Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


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14 de febrero de 2012

La peor carta de amor de nuestra historia


La mejor frase de amor que he oído en mi vida fue cuando escuche aquella en que decían que lo mejor que te puede pasar en la vida es que ames y seas correspondido. El amor es eso amar y que no te amen "amarás a quien no te ama por no haber amado a quien te amó", lo bonito es cuando todo cambia cuando consigues hacer que te amen, cuando construyes un mundo piedrecita a piedrecita. El amor no aparece de la nada, no aparece de la nada entre dos personas que se miran y se declaran en matrimonio, el amor hay que crearlo y hay que cuidarlo.
El amor a personas como a mí nos da miedo nos asusta, porque amor significa romper las barreras de seguridad y eso implica que te puedan hacer daño porque metes a alguien en tu vida, esa tan métricamente calculada que tenías desde hacía ya tiempo y de repente aparece alguien que rompe tus planes y a veces resulta que controla más de tu vida que tu misma.
Para mi el amor es una tragedia griega al principio todo marcha bien, crees que todo podrá ir bien que tu y yo podremos ser un nosotros, que contigo sea contigo y con nadie más que nuestro plural nos incluya a nosotros y que nosotros solo seamos tú y yo. Pero como toda buena tragedia griega que empieza con un principio bonito y esperanzador sabes que el final te matará, lenta y duramente sin compasión sin acordarse que solo eres un pobre enamorado más. Que entre tú y yo no hay un nosotros, estás tú y estoy yo, que lo que dices es eso... solo lo que dices, que los dobles sentidos no existen más allá de tu mente que si no te dice nada es porque no hay nada que decir...
Espero que pienses en lo que aquí te he escrito una semana, un día, una hora, un minuto, un segundo, lo que sea, pero que sepas que pienses lo que pienses yo estaré esperando otra de tus historias.

16 de octubre de 2011

La chica reincidente


Se la conocía como a la chica reincidente, de las que se caían todas las mañanas mientras desayunaban tostadas con café caliente y media mandarina. Se pasaba horas en el suelo y hay quien cuenta hasta días. No podía levantarse, su corazón le dolía tanto que sus piernas no soportaban tanto peso y caía a plomo. Más que la chica reincidente yo la llamaría la chica residente en el suelo.


Nadie podía quedar con ella hasta las siete de la tarde, después de limpiar todo el estropicio que hacia al levantarse seguido de su rutinal caída al suelo. Un día subí a su piso a causa de unas goteras que me estaba provocando. Cuando llegué el agua me llegaba por las rodillas y allí estaba ella, ahogándose entre sus propias lágrimas. Debía llevar allí al menos unos dos días, la verdad es que en aquel instante solo necesitaba que alguien la cogiera de la mano y le preguntase que la estaba matando.

En realidad, creo que no hacía falta ser muy lista para saber quién la estaba matando en vez que qué.

16 de junio de 2011

Vuelvo, vuelvo de donde pensé que no volvería que dejaría las cosas como están y cerraría la puerta con llave. Se puede comparar con aquel escritor que le dicen "no pensaba leerme su libro pero al final terminé por leérmelo". Y para mí el fin no justifica los medios, si no querías leer, ¿por qué leíste?, ¿por qué volviste?, yo pensaba que aquí no habitaban fantasmas que no era como mi habitación, que todo esto no estaba infectado, me equivoqué. Puedo sentir todo lo que sentía en cualquier línea, incluso ese dolor en palabras malintencionadas.


Cambié y aquí estoy escribiendo con otro tipo de letra, otras formas de ver las cosas. Las cosas que te acaban dañando con el tiempo te mejoran. Las palabras de abajo son pasado, historia, pero sobretodo mi vida y no la pienso tachar sino me quito telarañas, abro las ventanas para que se vayan los fantasmas y empiezo de nuevo como si nunca me hubiera ido, como si hubiera vuelto de hacerme una taza de café y las paredes de mi casa aparezcan pintadas de verde.
Entonces me asentaré como siempre, cogeré el lápiz de siempre y me invadirá una perspectiva diferente aunque yo sea la de siempre

18 de septiembre de 2010

Un día te diré basta y dejaré de respirar

Madamme Juliette sabía vivir sin aire, lo comprobé la semana pasada cuando vi que Paul se marchaba de su casa por la ventana trasera. Todo el mundo sabía que eran amantes, amantes bipolares.. Ellos nunca lo admitirían pero se amaban con locura. Aquella mañana mientras Paul se metía entre las malezas de su jardín Julliete aguantaba su respiración en la habitación donde todavía olía a su amor pero que también podías sentir la humedad de las lágrimas que habían derramado cuando Julliete le dijo a Paul que no iban a verse más, que se olvidara de todo, que se olvidara de los jueves a las ocho y treinta y seis de la tarde, porque ella ya no iba a estar más. Era mejor así, Julliete lo sabía. Ahora aunque su cabeza no lo sintiera su corazón le estaba pidiendo a gritos que fuera hacia él y le dijera que no quería que se fuera.

Julliete sigue sin respirar y nota como se hace pequeña, estúpida y pequeña, intenta escuchar a lo lejos los pasos de Paul abandonar su jardín y saltar por la verja. Entonces fue cuando Julliete se convirtió en la piedra que se hizo añicos.

8 de agosto de 2010

Jane, vuela

Jane y Eric estaban tumbados en aquella espesa masa de césped verde recién cortado que todavía desprendía su aroma además del toque surrealista del jazmín. Estaban en silencio, tranquilos, oyendo el ritmo de sus respiraciones acompasadas y creando su propia melodía. Jane miraba a Eric de reojo y sonreía, él arqueaba las cejas sin terminar de entenderla del todo.
Jane se sentó cogiéndose las piernas con las manos y metiendo los pies un poco más dentro de aquella espesura hasta que llegó a sentir la humedad de la tierra.

- Aquí los aviones vuelan mucho más alto, por mucho que levante las manos no los puedo sentir, por alto que levante la voz no me van a oír y estoy segura que nadie nos verá.
- ¿Y para qué quieres tenerlos tan cerca si al final sabes que nunca los cogerás? - Eric se incorporó al lado de Jane y con la mano rozó el césped de su lado.

Las lágrimas rebeldes empezaron a correr por la fina cara de mármol de Jane, sus ojos avellana se empañaban cada vez más. Eric cambió su cara, además de llevarse una buena punzada de dolor en el pecho sintió como Jane poco a poco iba desapareciendo al paso de sus días, había algo de Jane que se estaba autodestruyendo y estaba casi seguro que era toda ella.

- Jane, ¿sabes por qué los aviones vuelan tan alto?

Jane lo miró mientras se limpiaba sus lagrimas con el puño

- Porque así todos los problemas pesados se quedan en tierra y nunca pueden volar detrás de ti. Así que un día nos iremos tú y yo en avión donde sea, pero que vuele alto de esos con los que tú solías tocar el suelo con la punta de los pies.

Jane se volvió a tumbar en el suelo y vio pasar una estrella fugaz, quizás tuviera razón...

4 de agosto de 2010

Yo nací un poco Capitán Garfio

Siempre odié el maldito tic tac de los relojes de varillas, siempre con su tic y su maldito tac que si te das cuenta los dos hacen el mismo ruido. Ahora el tic tac lo hace otra cosa, otra que está mucho más adentro de ti todo recto a la izquierda pero este va mucho más rápido, y su rapidez es directamente proporcional al tiempo que envejece. Cada bum un bum menos.  Creo que el Capitán Garfio no odiaba al cocodrilo que siempre nos hicieron creer, él en realidad odiaba al maldito conejo de Alicia que siempre llegaba tarde a cualquier cita.

El tiempo corre más que yo porque un día me hizo la zancadilla caí y desde entonces el viaja a la velocidad de la luz y yo soy su tortuga. A lo mejor esto termina como la fábula de la tortuga y la liebre, pero nunca creí en los finales extraordinarios. Otras veces el tiempo se detiene como aquella liebre, lo sé porque en esos momentos me siento más próxima a él, pero al poco tiempo volvemos a mantener nuestras distancias.

28 de junio de 2010

Solitude

Era la persona más antisocial que conocía, quizá porque era la única persona en el mundo que en realidad conocía. Hablábamos dos veces por semana a veces ninguna, lo suficiente. Nunca hay que llegar al límite, rozarle, acariciarlo pero no llegar. Se frustraba fácilmente y no le hacían ningún mal los domingos cuando no hay nadie con quien hablar, se podría decir que el domingo sería su día favorito pero sabía que el lunes tendría que volver a reunirse con todos aquellos.

A veces me llamaba llorando, aquello quería acabar con ella. Me decía que no me soportaba que la agobiaba que la estaba matando en cambio ella me decía que quería estar conmigo que quería quererme como las personas se quieren.

Hace días que no se nada de ella, la vi por el parque invitando a un chico a tomar un café. Ella se sonrojaba como siempre solía hacer, creo que el sonrojarse la hacía todavía sonrojarse más. Se tomó el café y marchó a toda prisa, no le dio su número, ni su dirección creo que ni siquiera fue capaz a darle su número pero ella sabía que estar charlando con aquel desconocido la haría volver otro día.

2 de marzo de 2010

Se empeñaba tanto en leer entre líneas que nunca leyó el título de la obra

Querido tú:

Tengo que confesarte una cosa, el otro día me acordé de que yo hacía lo mismo que tú. Sí, yo también hablé con él como si no hubiera pasado nada, como si fuéramos amigos, buenos amigos de los que se le puede contar de todo. De los que puedes confiar secretos que piensas que nunca revelarán. Esos amigos de los que te gusta pasarte tardes hablando con ellos, jugar, apostar por algo.
¿Pero sabes?, cuando juegas con fuego siempre te quemas, tienes la misma posibilidad de no quemarte de que no te se te manche tu vestido favorito el día que lo estrenas. Y me enamoré...

Me enamoré de la misma manera que las amantes bipolares se prohiben enamorarse. Me enamoré, pero tarde. Me enamoré, cuando no tocaba. Y como tonta enamorada me sentí atrapada en aquella red que quería estar aunque luego me sintiera mal. Esta vez fui como una muñeca de las que nunca dicen nada y siempre están con una sonrisa.

Así que prometí no hacer el mismo error, pero a veces mi otro polo le gusta hacer de las suyas.

La Amante Bipolar

26 de febrero de 2010

Sabes ya entendí porque no le quiero, porque puedo dedicarle entradas pero no puedo decirle te quiero. No es que sea una miedica, ni me de vergüenza, es todo lo contrario. Porque no te tengo miedo, porque puedo sacarte la lengua, porque si me conviertes en una niña que le gusta ir cogida de la mano y todo esto suena muy cursi. Pero es que no te quiero.

20 de febrero de 2010

A la Amante Bipolar no le envían cartas por San Valentín

La Amante Bipolar se quería ir de allí. Ya no quería querer al chico de los ojos color cielo, no quería querer a alguien que no tenía el mínimo interés de que al menos le dejara quererle. Quería irse a Siberia le dijeron que allí iban los corazones fríos. Una vez fue a Moscou, se reconocía rápidamente aquel acento áspero y de pocos amigos, pero aún así fueron de lo más hogareños que había conocido. Pero la Amante Bipolar no se puede mover de aquí porque al parecer el que ahora ya no le saludaba, sin saber porque había vuelto a felicitarla (¿el san valentín se felicita?). Ella le sonrió, al parecer al menos él le echaba salvavidas cuando se ahogaba aunque no se atrevía a tirarse él. Un día de estos le diría que era un miedica (aunque nunca le confesaría que ella también lo es). Él le devolvió la sonrisa, eso significaba que podría volver a jugar ha hacerse la dura. Jugando a que no es que te quiera pero me gusta hacer teatro contigo.

- Por qué no me enviaste ninguna carta. Vaya amigo que tengo...
La dura, la interesante, la amante, la bipolar.
- Tenia que estudiar
Le encantaba los ojitos que ponía, esos de que lo he hecho sin querer. De que lo siento.
- ¿¡Que yo no!? ¡Y filosofía!

Así que quiero que sepas que eres el responsable de que suspenda filosofía. Además no me gustan tus clases particulares. Pero, ¿sabes que? te perdono si no piensas dejarme irme a Siberia

19 de enero de 2010

Peur

Era como una estrella que aparecía en las noches más oscuras y que la echabas de menos los días en que desaparecía.

Hoy escribo sin querer palabras que me rasgan el corazón, hay días en los que te sientes demasiado feliz días que en cuanto te metes en tu cama los pensamientos se agolpan en tu cabeza y te das cuenta de la evidencia. Y tengo que confesarte que la Amante Bipolar es una miedosa, tiene miedo a la vida pero creo que sobretodo tiene miedo a sus recuerdos a aquello que pasó... Tiene miedo al olvido, a juntar sus recuerdos y fantasías. Porque las Bipolares tienden a enloquecer rápidamente, y ella no quiere ser una loca. No quiere olvidar todo lo que a pasado y todas las noches intenta recordar todos sus secretos, sorbiendo la nariz de vez en cuando. Pero tiene miedo a mezclarlo con el presente, porque después de todas esas pesadillas sabe que hay cosas que todavía no las tiene asumidas... porque hay días en los que se niega a entender las cosas porque en realidad nunca lo ha entendido, no entiende como ha sucedido todo y ella todavía siga viva. Tiene claro que si no está muerta es por pura casualidad.
Pero hoy no es solo eso sino que se ha dado cuenta de que ella no es una obsesiva sino que todas sus cosas giran irremediablemente a su alrededor sin ningún sentido y eso días como hoy le duele, días como hoy, que aunque viste su capucha roja para sentirse pequeña y que el mundo sea más fácil, se acurrucaría a su cojín rosa para soltar algunas lágrimas.

Pardon, mais l'Amant Bipolaire est très triste
Y no es que no me guste enero
pero es más bipolar que la amante


Todo lo que digas y la forma en que lo digas importa

PD: Hacemos una cosa, mañana juro que seré feliz

8 de enero de 2010

Pactos

Y cuando por fin decido hacer un trato y que tu quiero que dimitas, que te vayas al paro, porque no quiero que te pases el día entero trabajando en mi cabeza. He estado todo este trayecto reflexionando, que puede que ya no te quiera como te quería antes, puede que ya no me muera por sentirte detrás, puede que mi sexto sentido para localizarte haya desaparecido, y como al parecer soy la chica invisible (mentiroso, un poco bipolar quizás) lo mejor es dejarlo estar, dimitir, saber que todo esto no es nada ni lo es ni lo fue ni lo será.Creo que lo mejor es hacer un pacto, tu no te metes por mi camino y yo te quito de mi cabeza, dejo de buscarte con la mirada, paso treinta veces por delante tuyo, me guardo tu aroma de recuerdo, hago como si fueras uno más...

Pero los días de lluvia son raros, son distintos, los días de lluvia andamos en perfecta sincronización. Primero busco tu rostro entre otros muchos pálidos recién levantados que todavía dudan en si entrar a una aburrida clase de filosofía o perderse otra vez en la dulce cama donde no hubiera debido de levantarse. Renuncio. Tú nunca llegas a hora. Pero no, los días de lluvia son diferente, creo que esto ya lo he dicho antes. Entonces con tu cara más bonita, decides aparecer detrás de mi. Y yo que soy de argumentos fácil de romper decido mandarlo todo a la mierda y entrar por esa puerta que todavía estas sosteniendo para que pase ahora va a resultar que eres un caballero y todo. Hacer pactos contigo es como hacer pactos con el diablo de tal manera que siempre acabo perdiendo, siempre acabas por volver a cruzarte en mi camino, por leer mis ojos aunque haya apartado mi vista rápido, por dirigirme la palabra al parecer este año es una gran honra que me dirijas la palabra...



En el polo norte hace frío aún así, aquí necesito tu calor para vivir 




Todo esto me recuerda a que yo antes tenía un paraguas naranja y ahora es azul, debe ser porque hace conjunto con tus ojos. Y también a una canción de días de lluvia, será porque la escuché treinta veces un día que llovía.

31 de diciembre de 2009

Tranquilo no te voy ha echar de menos

Diciembre se va como se van todos los meses, o quizá como solo se va diciembre. Se va diciembre se va un año, otro más como el pasado. No, como el pasado no, imposible. Porque diciembre es un burlón sinvergüenza que te resume todo el resto del año donde tu piensas para que he vivido yo todo esto si tú ahora sólo quieres darme un breve resumen de lo que fue. Pero diciembre siempre fue así, un fin, un adiós, un no volveré nunca más. Tranquilo no te voy a hechar de menos. Porque te odio, porque odio este año, por que odio el 9, porque odio que me la robaras, porque odio la manera en que lo hiciste, porque odio que pasen los años, porque odio que me trataras como nada, exactamente como si yo no fuera nada. Por eso odio este año. Mientras este año se a dedicado a joderme todos mis momentos yo he podido sacarle la lengua solo he podido salir del agua. ¿Y sabes que?, no realicé ninguno de los propósitos que tenía para éste año que está terminando, ninguno, porque yo no soy de un propósito si hay oportunidad se hace y si no no se hace.

Pero pronto terminará todo esto dentro de unas horas, otro año empezará y aunque estoy segura de que esta vez no será de las primeras cosas que vea se que esta vez va a salir bien, de que este año va a estar bien, porque aunque el siempre nos quedará París se ha fugado siempre quedará otro lugar donde ir y otros sueños que cumplir, porque a una soñadora es imposible quitarle sus sueños,  porque estoy segura de que esta vez va a salir bien, llamemoslo intuición


Si 2009 me dijera...
un libro diría Bambolines de Àngel Gregori, porque esta mujer me llegó al corazón
una película diría Romeo y Julieta
una canción Grita de Jarabe de Palo
una frase «Julieta se conforma con Paris» nunca habría sido un éxito.
un día 22 de junio o 6 de agosto
un sabor Amargo, como el café por eso tuvo escasos momentos dulces pero los tuvo
una persona my "sister", porque con ella todos los años deben de ser mejores que los anteriores
una sonrisa la de mis tres pequeñas princesitas Irene, Carla, Naiara.
un momento mi antigua clase de matemáticas, con todas sus conseqüencias

26 de diciembre de 2009

Lo bueno de la navidad es que se puede comer chocolate caliente a las ocho de la tarde

Las cosas cambian dice la gente, pero no, es el tiempo que pasa y nos aleja del mundo. Hoy quería contarte algo, como en los viejos tiempos, como cuando te acercabas a mi y nos poníamos a hablar sin más. Pero ahora sólo suelo contar historias para chiflados sacadas de aquello que cubre mi alborotado cabello castaño.

Escucho canciones un tanto viejas y leo a tragos largos libros imposibles. Por un segundo más me acuerdo de él, de como sin querer un escalofrío recorre mi cuerpo con sólo un suave roze de nuestras manos. Siempre dulce, como lo es él. Creo que está cambiado, creo que estos últimos meses le han jodido como me lo han hecho a mi, creo que está saboreando el sabor a tierra y eso no me gusta, me corroe por dentro. Pero no entiendo como los demás no se dan cuenta, como los demás no le ven como va siguiendo a la gente en busca de algo que siempre ha tenido y que ahora le a desaparecido. Es tremendamente fácil saber que es lo que siente, se le nota en los ojos y en su forma de reír, ahora ya no ríe a veces con la cabeza agachada disimulando, si no que no ríe, y sin querer me está matando.

Dicen que la navidad es felicidad, así que por lo que más quieras empieza a sonreír o me tocará hacerte payasadas y a mi lo de convertirme en niña sólo se me da bien cuando hace buen tiempo y con esta lluvia que se me mete por los calcetines de rayas quitan la sonrisa a cualquiera.

Siento escribir estos textos tan feos
Pero creo que esta navidad me está sentando muy mal
Espero traeros algo más bonito el año que viene
Al menos hay gente que sigue haciendo imágenes preciosas

11 de diciembre de 2009

Tenía el rostro más hermoso del mundo y no le tenía miedo

Caminaba lentamente cogida de su mano, a pesar de que aquello estuviera lleno y todos hablaran a voces un escalofrío tenebroso recorría mi interior, tenía miedo, mucho miedo más de lo que había tenido en mi vida. Esperaba que algo cambiara y un par de ojos oscuros se clavaran en mi cara y vieran que yo no debía estar allí. Era un pasillo larguísimo de paredes altas que hubiera jurado que tocaban el cielo, aún así en medio no había techo y es por allí que esas nubes azul claro daban luz a aquello. Nos sentamos a un restaurante al final del pasillo, mientras estaba allí me acordaba de los libros de historia en la época medieval medieval aunque si hubiera atendido esos días en clase podría explicar que características tenía todo aquello. Nos sentamos en unos taburetes redondos y sin respaldos. Yo hablaba y hablaba sin parar, tenía miedo que aquel chico de ojos azules y pelo rubio, cuyo rostro todavía sé de quien se trata, se sentara entre tu y yo. Me reía de tu risa y me sentía en una nube de esas que son esponjosas, pero tu no te soltabas de mi mano. Nunca caí al precipicio, nunca dejaste que me pasara nada. Se que tú no tenías miedo, algo dentro de mi me dice que tu también eras lo mismo que los otros, pero a ti no te tenía miedo, tu eras mi paz particular. Comimos una cosa que me parecía muy asquerosa, era algo verde y viscoso que aunque parecía ser una hoja de lechuga con tomate a rodajas aquello era mucho peor. No te dije nada, parecía que era tu plato preferido, pero al parecer no teníamos secretos y echaste a reír al ver mi cara. Aquel muchacho de ojos azules también hablaba con nosotros y por supuesto, tambien no se avergonzó cuando empezó a burlarse de mi.

Cuando por último quise besarte desperté, y ahora no me preguntes ni quien eras ni como era tu rostro, no lo recuerdo, no recuerdo nada de ti y sé que nos amábamos con locura.

5 de septiembre de 2009

Actor secundario

¿Sabes que es lo peor de todo esto?, que aunque paso las noches más alegres no llego a enamorarme de ti. Me gusta hablar de tonterías, incluso me esfuerzo para hablar de coches y que salga algo incoherente de mi boca, me gusta que me llames pánfilita, mejor que me llames tu pánfilita tu eres mi pánfilo.
Pero todo esto termina en el momento en que tu dices algo más algo que no debería ir entre nosotros dos, algo que no encaja con la palabra amigos. Soy una loca paranoica pero con mis límites, sabiendo cuando se pasa de velocidad y cuando ando por lo permitido.
En las películas los actores secundarios siempre encuentran el amor después de que la protagonista se quede con su Romeo, pero esto no es teatro y Romeo está a años luz de encontrarse con Julieta. Así que qué mas da filtrear con el actor secundario sabiendo que nunca te vas a declarar. Y por supuesto a quién le va a importar que alguien coqueteé con ella, quien le puede dar más que alguien que la hace reír sabiendo que no la va a besar.


Las películas de actores secundarios nunca triunfaron
pero no me enamoro de ti


Como aquella canción que se olvida sin mas
como parte de un cuadro incompleto
cono actor secundario con triste final
No puedo- Efecto Mariposa
Setiembre empieza con dudas

31 de agosto de 2009

Por esa razón ya no vive soñando, por la misma razón que ahora se empeña en vivir

Ella con sus ojos color miel tan particulares se sentó en su lado y esbozó una tímida sonrisa. Y como siempre sin venir a cuento, mientras todos estaban callados mirando las estrellas ella empezó ha hablar como si nada.
¿Sabes?, yo fui una de esas locas que vosotros os burlabais de ellas, de las que imaginan su mundo aparte, de las que viven encerradas dentro de su burbuja sin ningún motivo aparente. La clase de persona que podría tener lo que quisiera, pero un día cayó y no se supo levantar. Entonces como una tortuga patas arriba empezó a patalear durante días hasta encontró algo mejor, algo que nunca le haría daño, su imaginación.
Muchos te ayudan a levantarte pero no, tu dices que estás tomando el sol para que nadie sospeche nada. Pero ya no vives, tu vida se apaga, ahora solo está tu imaginación.
Pero un día alguien se sienta a su lado y te cuenta a la oreja su mayor secreto, y en lugar de decirle que eligió mal te levantas para esta vez contarle tú tu secreto.

Hoy día del blog le doy las gracias a Julia por haberme recomendado en su blog.
No dudéis en pasaros por ahí, seguro que encontráis algo que os sorprende.
Y muchas gracias a todos los seguidores y comentaristas
gracias también por empeñaros en vivir