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Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


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28 de julio de 2009

Matrículas usadas

Me gusta el olor a las motos, me recuerda a ti a ellos a ellas a nosotros. Eran tiempos mejores, tampoco es que a mi se me daba bien aprovechar el tiempo y ver que era el mejor regalo que me podían dar. A lo mejor pensaba que cuando estás a tres metros sobre el cielo las nubes te amortiguarán el golpe cuando caigas. La lástima es que cuando caes haces un agujero que te lleva a los tres metros bajo tierra.

Me gustaba diferenciar el diferente sonido de motos y enseñarme tu matrícula de memoria, sumar sus números y recordar que hoy ya me olvidé de ella, aunque eso me entristezca.

Un chute de adrenalina que me preste el aire sucio de las carreteras nunca viene mal, aunque no se parezca ni por asomo al efecto que causas tu a unos diez metros de distancia. Lo tuyo debe ser algo de química y eso todavía se me da peor que la física de la velocidad. Sigo sin aprobar las teorías de científicos chiflados, prefiero los poetas locos.

Y aunque no te lo creas tampoco cambié tanto en este tiempo, sigo apreciando los silencios, me gusta reír cuando puedo, sigo viendo las estrellas desde mi ventana y buscando a alguien capaz de colarse en ella. Debe ser eso... el tiempo pasa demasiado rápido cuando eres feliz.



Que te sirvan estas líneas pa' que sepas que te quiero.
Antonio Orozco

19 de abril de 2009

Absurda Cenicienta

Se acurruca en su cama y deja escapar varias lágrimas. Hacia tiempo que no lo hacia, vive intentando no pararse a pensar lo peor que puede hacer. Alguien se ha querido llevar bien con ella aunque solo sea por hoy. El viento gira hacia otra dirección y no puede oír el sonido del concierto queriendo romper cristales haciendo que la gente de saltos y tararee el estribillo sin saberse ni siquiera la letra. Se hubiera muerto por ir, lo insinuó varias veces, pero claro no dudaron en mirarla con mala cara. Imaginarse al lado de un altavoz de 300 W, bailando y riendo con la gente es tan solo un sueño más.

Coge un cojín e intenta dormir un par de horas, la lluvia empieza a caer y le inspira varios poemas que nadie entenderá. Un relámpago ilumina la habitación y encuentra la luz que le falta a una habitación vacía, ahora sólo le falta buscar una luz que alumbre su interior.

Pero ella no podía ni ser una cenicienta
que por llegar antes de las 12 a casa perdía su zapatito de cristal.

31 de marzo de 2009

¿Y tú?

Nadie te lo había dicho nunca tan claramente, nadie nunca te propuso contestar esa pregunta.
Puede que nadie se interesara o quizá la gente piensa que todos tienen lo mismo que ellos.

Pero ella me lo dijo, me lo dijo sin sonreír sin hacer que todo parezca más simple cuando no lo es. Cuando a la pregunta solo tiene una respuesta. ¿Pero tú te lo pasas bien con ellos? Pero hay cosas en que no hace falta contestar porque puede que si hubiera estado en otro lugar me habría echado a llorar, pero en momentos los ojos lo dicen todo.

Fue lo último que dije sin palabras. Las cosas están cambiando, si lo siento, puede que solo sea la esperanza, pero yo se que hay algo.

¿Sabes? Me gustaría salir un sábado a las ocho y volver un domingo a las tres de la mañana sin saber a que puerta vivo. Riéndome con aquellos que conozco y con los que no. Bailar hasta odiar de nuevo los tacones y puede que también enseñarme a bailar. Probar una bebida de color azul y escupirla por su (mal) sabor.

Tampoco es tan difícil, tampoco es tan extraño. Pero el mundo gira, me caí y todavía no encuentro el momento de levantarme.

¿Y si vuelvo a caer?
Te volverás a levantar
Es muy fácil decirlo...
¿Piensas pasarte toda la vida a ras de suelo? Ahí solo hay lágrimas que te ahogarán.

11 de enero de 2009

Desde el suelo

Hoy quise salir a la calle y embotellar cada aroma, fotografiar cada segundo y sentir cada momento. Es como si necesitaras que nada de lo que este ahí fuera se mueva porque hoy tu balanza está equilibrada.

Cuando buscas encuentras. Y encuentras cosas que ni llegaste a imaginar, puntos de vista que nunca te fijaste, y al final te das cuenta que desde el suelo es donde mejor se ven las cosas. Tirada en el suelo puedes empezar a pensar con tres cosas a la vez sin problemas, las cosas se ven más fáciles.

Desde el suelo el mundo es distinto, las cosas son de otro color, el verde es más verde y el rojo más rojo. Puede que las nubes tengan algo que ver con eso, con suavizar las cosas ellas que siempre son tan esponjosas y a veces tan blancas dándole un efecto cálido al azul que lo llena todo, de pequeños siempre pasamos las tardes mirando las nubes imaginando figuras y historias y pensando que no hay cosa mas maravillosa que estar tirando en un campo verde mirando las nubes y la cabeza a otro lugar.

Pero al final tienes que levantarte