"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


Mostrando entradas con la etiqueta La curiosidad mató al gato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La curiosidad mató al gato. Mostrar todas las entradas

28 de mayo de 2010

Qui sóc?


S'havia canviat la motxilla i s'havia tallat els cabells, no m'agradava preferia més com estava abans en canvi m'agradava la nova motxilla, no vull saber que li deuria d'haver fet a l'anterior la qual ni recorde com era.
Al parèixer ell també es tallava els cabells qual alguna cosa canviava en canvi jo me'ls talle moments abans d'un canvi però tu prefereixes arriesgar-te a que les coses seguesquin mal i així i tot tu dir que ho has aconseguit perquè en realitat una part de dins teva sí que ho aconsegueix.
D'alguna manera és molt millor el que tu fas, ja que tu dones per suposat que es produirà un canvi però jo necessite tindre les peces del escac ben col·locades per a fer un "jaque mate".
Però ací s'acaba tot, els teus cabells tornaran a créixer com ho han fet durant tot aquest temps sense inferir en ells i la teva motxilla es farà ronyosa i et quedarà menuda i jo no hi estaré per a fixar-me.
Ja no somiaré en tu perquè oblidaré fins els teus blaus ulls i poc a poc la teva fosca veu.
Així i tot fou bonic somiar amb algú que ni jo encara sé qui ets ni tu sabràs mai qui sóc.

4 de marzo de 2010

Eres de los que dan un beso y se largan

No queda nada para la primavera, unos cuantos días que te diría si supiera contar pero es que los números nunca me gustaron. En cambio yo creo que ya estoy en primavera, hoy he sentido una gran primavera florecer dentro de mi, y mejor no te empeñes en preguntar porqué, es lo que tienen las bipolaridades nunca sabes por donde te va a caer. Como te iba contando hoy todo me sabe a primavera, por la ventana de mi clase se pude ver un árbol a punto de florecer, yo he estado por darle un soplido o cantarles que dicen que eso hace que crezcan las plantas (aunque es mentira, ya te lo contaré otro día). Me gusta ese árbol y sé que no es un cerezo aun así me imagino que cuando florezca aparecerán flores rosadas que darán un toque de alegría a aquellas vistas, me encantan los cerezos me encantan las cerezas.

Y como dicen que la primavera la sangre altera, te cruzas por mi camino, como sin querer, como sin nada, como si la primavera me hiciera un guiño que acepto a regañadientes. En estos momentos son en los que no me gustaría que mirara hacia donde yo estoy, son de los que te quedarías mirándole sin que se diera cuenta, pero esta claro que va a mirar tampoco no era plan de que lo atropellara un coche. Me hubiera gustado saludarlo con la mano, pero solo le sonreí por miedo a que no me devolviera el saludo, no lo vi muy bien pero creo que si que me devolvió la sonrisa.

Y se marchó, se marchó delante de mi. Me gusta como queda esta frase, que triste.

8 de febrero de 2010

¿Ha quién se le ocurrió la idea de freír un huevo?

Lo miraba sentada desde el otro lado del sofá, bufando con desprecio. Lavantó la mirada e intentó sostener la suya, pero no pudo aguantarsela por mucho tiempo, sus pupilas se clavaban como cuchillos afilados rasgándole todo su interior.
- Lo sé, no lo debí haber hecho.
- Me da igual que lo sepas, me da igual que ahora mismo sepas que lo has hecho mal. Es como si acabaras de asesinar a una persona y me dices lo siento, de que me sirven tus palabras si ya no me la puedes devolver, de que me sirve que hayas aprendido la lección si ya es tarde para esto.

Se levantó de la silla hecho una furia, como si ella tuviera la culpa de todo como si sus simples acusaciones fueran lo que realmente le dañaba, como si ella fuera la gota que colmara el vaso de un vaso donde el agua ya se había desparramado.

- No tienes derecho a acusarme esto no es asunto tuyo, tu no eres nadie para meterte aquí, para decirme lo que tengo y lo que no tengo que hacer, aquí todos ya somos mayorcitos para saber cuando la hemos cagado, no me hace falta ningún loro repitiéndomelo sin parar

Raquel sonrió como solamente saben sonreír las brujas malas de los cuentos, esas sonrisas que te recorre un escalofrío por la columna de solo verlo, con ojos entrecerrados imáginando un plan, mejor dicho constatando cuantas posibilidades de fallar tiene. Pero es que Raquel nunca falla.

- ¿Sabes a lo que tengo derecho?, a todo lo que tenga influencias sobre mí. Y toda la mierda que estás haciendo aquí me influye a mí. Así que cállate necio y no me vuelvas a levantar la voz porque aquí el único que tiene la culpa eres tú. Seguro que tu madre te dijo de pequeño que no debías jugar con las personas, a la pobre lo único que se le olvidó decirte es que yo y todo lo que me rodea deben ser las últimas cosas en que deberías jugar.

No es un mal día pero tenía ganas de gritar
A la pregunta del título no le hagáis mucho caso
Mejor dicho, no le hagáis caso a nada de lo que os diga

22 de enero de 2010

Nómada

Porque yo no sé si el año que viene necesitaré irme lo que tengo claro es que este sí que lo necesito y terminaré más ahogada que el mismísimo titanic. Todos necesitamos huir de vez en cuando, huir de este lugar que tanto nos ahoga, y cuando más lejos nos vamos más libres nos sentimos.
Creo que las personas nos gustaría ser de vez en cuando un poco nómada, al menos éste es mi caso. No me gusta estar aquí, no me gusta aferrarme a un puerto y que nadie me quite de allí, terminaré ahogándome.

Puede que tenga miedo cuando me pierda en calles que no conozco, porque nunca supe utilizar un mapa, que no sepa a quien pedirle ayuda cuando haya pegado tres vueltas a la misma manzana y me encuentre más perdida de lo que estaba, pero detenerse y respirar cualquier aire que no sea el mismo que has estado viviendo todos estos años compensa la experiencia. Ver que cuando te levantas tu ventana no tiene la misma dirección que siempre es un buen motivo para levantarse.


Deben ser mis bi/polaridades que no entienden eso de estar quieta en un sitio. Algo que corre por ahí dentro que está refunfuñando de si no volvemos a casa

8 de enero de 2010

Pactos

Y cuando por fin decido hacer un trato y que tu quiero que dimitas, que te vayas al paro, porque no quiero que te pases el día entero trabajando en mi cabeza. He estado todo este trayecto reflexionando, que puede que ya no te quiera como te quería antes, puede que ya no me muera por sentirte detrás, puede que mi sexto sentido para localizarte haya desaparecido, y como al parecer soy la chica invisible (mentiroso, un poco bipolar quizás) lo mejor es dejarlo estar, dimitir, saber que todo esto no es nada ni lo es ni lo fue ni lo será.Creo que lo mejor es hacer un pacto, tu no te metes por mi camino y yo te quito de mi cabeza, dejo de buscarte con la mirada, paso treinta veces por delante tuyo, me guardo tu aroma de recuerdo, hago como si fueras uno más...

Pero los días de lluvia son raros, son distintos, los días de lluvia andamos en perfecta sincronización. Primero busco tu rostro entre otros muchos pálidos recién levantados que todavía dudan en si entrar a una aburrida clase de filosofía o perderse otra vez en la dulce cama donde no hubiera debido de levantarse. Renuncio. Tú nunca llegas a hora. Pero no, los días de lluvia son diferente, creo que esto ya lo he dicho antes. Entonces con tu cara más bonita, decides aparecer detrás de mi. Y yo que soy de argumentos fácil de romper decido mandarlo todo a la mierda y entrar por esa puerta que todavía estas sosteniendo para que pase ahora va a resultar que eres un caballero y todo. Hacer pactos contigo es como hacer pactos con el diablo de tal manera que siempre acabo perdiendo, siempre acabas por volver a cruzarte en mi camino, por leer mis ojos aunque haya apartado mi vista rápido, por dirigirme la palabra al parecer este año es una gran honra que me dirijas la palabra...



En el polo norte hace frío aún así, aquí necesito tu calor para vivir 




Todo esto me recuerda a que yo antes tenía un paraguas naranja y ahora es azul, debe ser porque hace conjunto con tus ojos. Y también a una canción de días de lluvia, será porque la escuché treinta veces un día que llovía.

21 de diciembre de 2009

à. dice:
No nos abandones
H. dice:
nunca ;)


Hay promesas que se rompen en el mismo momento en que se dicen


Todavía hay señales de que aquello existió y de que puede que hoy esté igual pero quizás con un poco de todo aquello dentro de mi.

11 de diciembre de 2009

Tenía el rostro más hermoso del mundo y no le tenía miedo

Caminaba lentamente cogida de su mano, a pesar de que aquello estuviera lleno y todos hablaran a voces un escalofrío tenebroso recorría mi interior, tenía miedo, mucho miedo más de lo que había tenido en mi vida. Esperaba que algo cambiara y un par de ojos oscuros se clavaran en mi cara y vieran que yo no debía estar allí. Era un pasillo larguísimo de paredes altas que hubiera jurado que tocaban el cielo, aún así en medio no había techo y es por allí que esas nubes azul claro daban luz a aquello. Nos sentamos a un restaurante al final del pasillo, mientras estaba allí me acordaba de los libros de historia en la época medieval medieval aunque si hubiera atendido esos días en clase podría explicar que características tenía todo aquello. Nos sentamos en unos taburetes redondos y sin respaldos. Yo hablaba y hablaba sin parar, tenía miedo que aquel chico de ojos azules y pelo rubio, cuyo rostro todavía sé de quien se trata, se sentara entre tu y yo. Me reía de tu risa y me sentía en una nube de esas que son esponjosas, pero tu no te soltabas de mi mano. Nunca caí al precipicio, nunca dejaste que me pasara nada. Se que tú no tenías miedo, algo dentro de mi me dice que tu también eras lo mismo que los otros, pero a ti no te tenía miedo, tu eras mi paz particular. Comimos una cosa que me parecía muy asquerosa, era algo verde y viscoso que aunque parecía ser una hoja de lechuga con tomate a rodajas aquello era mucho peor. No te dije nada, parecía que era tu plato preferido, pero al parecer no teníamos secretos y echaste a reír al ver mi cara. Aquel muchacho de ojos azules también hablaba con nosotros y por supuesto, tambien no se avergonzó cuando empezó a burlarse de mi.

Cuando por último quise besarte desperté, y ahora no me preguntes ni quien eras ni como era tu rostro, no lo recuerdo, no recuerdo nada de ti y sé que nos amábamos con locura.

13 de septiembre de 2009

Después de contarle aquello su cara debió parecer todo un poema, y no de esos que terminan con final feliz, porque aquel final no podía haber terminado de la manera más desastrosa. Porque hay cosas que no tendrían que tener final, y el amor siempre es un gilipollas para escribir finales.

No se si tengo que pedir perdón
no se si tengo que decirte que soy un cabrón
pero parece ser que esto no dura una eternidad como te hice pensar...
Conchita-Me voy

13 de julio de 2009

Manos

Siempre me gustaron sus manos. Me fijaba en ellas cada vez que tendía algo hacia mi. Llevaba el simple anillo de matrimonio un hombre fiel y otro del famoso film de los anillos un poco freak. Por sus dedos largos y cuidados no debía ser un manitas y si lo fuera espero que tuviera la casa asegurada. Algunas veces por el simple instinto de la curiosidad mis manos corrían más de la cuenta para asegurarse de que la vista no engañaba al tacto.

Las manos de alguien nos pueden enseñar un poco más de lo que vemos aparentemente por esa razón nunca me deje acariciar por un albañil aunque muchos de ellos tuvieran sonrisas más seductoras y sus labios eran muy habilidosos.


1. Dejar de soñar
2. Dejar de imaginar
3. Dejar de buscar
4. Dejar de llorar
5. Dejar de dejar

15 de mayo de 2009

Bad Lucky

Se enfada porque nadie le enseñó que la gente que habla con ella tiene que hablar del tiempo, porque sino lo pierde.
Esa es una de esas normas que todavía no está escrita pero que todos cumplen sin que se les diga nada. Por esa razón vive aquí, el tiempo cambia en todo momento y la gente sigue negando el cambio climático.
Empieza ha hablarle sobre su vida pero no sobre la suya, sino la de ella, la que hace tiempo que no sabe ni por donde se perdió en aquella estación de tren. Le puede contar lo que le cuenta a todos "que está bien y que ya ves este año no tuvieron suerte para irse a pasar el fin de semana" pero mentiría como siempre.

Y da igual lo que haga para mejorarlo ya podría comprarse una cola de conejo, coger un trébol de cuatro hojas, una herradura de caballo... que siempre terminaría por acabar mal el cuento.
Así que decidió salir a la calle y pasar por debajo de una escalera, cruzarse con un gato negro, romper un cristal, echar sal por toda casa... si la buena suerte la traicionaba ahora iba a hacerse la amiga inseparable de la mala.

Estaba segura que la mala era la buena de la película.

10 de noviembre de 2008

Aparentemente

Aparentemente un cuaderno de cálculo lleno de raíces cuadradas y de formulas que en la vida llegará a entender por que a ninguna le encuentra lógica alguna.

Ese es su jardín de sueños y de palabras ese cuaderno donde debería estar haciendo operaciones está escribiendo sueños que le recorren por su cabeza. Es el lugar donde se inventa pequeñas historias del perfume que a sentido cerca de ella esta mañana, donde escribe una pequeña historia de amor de ese chico que a estado observando en silencio y de ese lugar que a dado en geografía que le encantaría perderse por sus mares.

Está lleno de símbolos y de números que nunca le darán la fórmula exacta de la felicidad, millones de cantidades que no llegarán a contar el hambre en todo el mundo. Y otros resultados que no esta del todo segura que le vayan a hacer falta para que mañana alguien se le cruce y le cambie la vida haciendo que los menos valgan más y que los más valgan mucho más.
Para que le enseñe a multiplicar lo mucho que sabe querer y restar lo poco que sabe odiar.


Aparentemente una buena chica

3 de noviembre de 2008

Despertar

Parece que solamente necesite unas palabras tuyas para recordar que sigo viva y enfrente tuya.

Sentir que ríes mirándome, y no traspasándome como otras veces. Ver que conoces mis intuiciones y alejas un poco tu mano para no tentarme durante un segundo mas.

Parece que tu sonrisa despertó este frío invierno para que me vuelva loca pensando en el olor de tu chaqueta sobre mis hombros, y tus manos haladas en el bolsillo junto a las mías.
Con tu mirada hiciste que lloviera y despertaste mis ganas de correr hasta el infinito hasta dejarme exhausta.

Bajas la mirada y continuas hablando con quien tienes al frente, aunque mi sonrisa no desaparece.

Hoy me despertaste