"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


Mostrando entradas con la etiqueta Amanecer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amanecer. Mostrar todas las entradas

5 de febrero de 2010

Para que vivir una rutina pudiendo tener mis sueños

Amanda nunca pierde sus costumbres y hoy sale a su terraza con una bufanda de dos metros enredada en su fino y largo cuello tostado. Le gustan las nubes de invierno, son distintas a las de los días de verano, esta vez parecen trozos de algodón de azúcar un poco desechos. El cielo está pintado de todos los colores a la derecha azul, a la izquierda amarillo y en su centro aparecen unos tonos que van desde el morado hasta un rosa suave. Ya han pasado cinco minutos de las ocho y su jefe le va a echar la bronca otra vez, no entiende como le puede reñir por eso, no entiende como puede seguir su rutina viendo algo tan espectacular como aquellos amaneceres donde te podías perder por encima de cada nube y soñar soñar soñar.
Ahora ya saludaba a Corinne, su asistenta, "Bonjourn, ça va?" "Ça va merci, je vais à travailler ou M. Lumiere jetez-moi au travail." "Oh! Vous êtes une femme très fou madame Amanda"
Le gustaba como alargaba la última vocal de su nombre, a veces Amanda se reía de su forma de hablar y Corinne le hacía en broma malos gestos. Corinne la trataba como si fuera su hija, hacía tiempo que no la veía sonreír como hoy y aunque sabía que su amor no volvería eso no le impedía ser feliz.


Je ne sais pas pourquoi, mais tous les textes que j'écris en français.
Aujourd'hui j'ai a chanson pour encourager le soir, désolé qu'il n'est pas français.
"Tout ce que je suis
 Tout ce que j'ai toujours été
 Est ici, à vos yeux parfaits
ils sont tout ce que je vois"

7 de septiembre de 2009

Mirando al mar

Hoy desde mi ventana se oye el mar, suena como yo: frío y en su mundo alejado de lo real, intentando pensar un plan mejor en cada uno de sus oleajes, y sobretodo intenta no perder la calma. Habla en sueños y tiene pesadillas desde hace unos días, cuando despierta llora y me despierta con sus sollozos. Le canto una de mis nanas intentando tranquilizarla, pero nunca lo consigo no recuerdo que me cantasen una de esas.

Entonces ella hace silbar el viento, llama al sol para teñirse de rosa anarjado y despierta otro día más. Ella nunca encontrará a su amor, siempre que aparece se lo lleva a las profundidades ahogándolo sin querer.Se empeña en que yo lo encuentre por ella.

2 de septiembre de 2008

Amanecer

Hacia mucho tiempo que no veía amanecer en aquel momento. El cielo esta precioso, nunca había visto un azul celeste que me hipnotizara de aquella manera, mire el despertador, las cinco y cuarenta y tres minutos, todavía podía dormir unas horas mas.
Como un instinto pose mi brazo hacia el otro trozo de cama vacío, pero esta vez no era asi, esta vez había un cuerpo. Mi vello se erizo de tal forma que note que eras tu, mi piel te reconoce.
Me gire despacio, para no despertarte, para no despertar de mi sueño. Allí estabas tu, sin camiseta como de costumbre, con esa sonrisa que a veces te da por mostrar y que me gusta enseñar. Tu respiración era lenta, como una dulce melodía. Toque tus labios, con una sonrisa picara en mi boca como si estuviera haciendo algo prohibido, por una parte era así, pero el riesgo nunca me importo.
Sin querer me volví a quedar dormida profundamente, al poco rato desperté de un gran salto. Debió ser una de esas pesadillas como las que tenia al principio de conocerte, esas que me quitaste tu poco a poco con dulces besos y caricias. Este despertar fue muy diferente al anterior, en este el miedo estaba en mi. Me quede callada queriendo escuchar tu respiración, pero no oía nada, cerré los ojos y lleve mi mano hacia tu hueco, pero no estabas.
Todavía sin abrir los ojos empezaron a salirme las lagrimas de ellos, una vez mas el destino quería jugarme una broma pesada y él siempre salia ganando.
La puerta se abrió mostrando una bandeja con el desayuno, y allí estabas tu, siempre con esa sonrisa en mis momentos mas duros.

- Buenos días princesa

Princesa es lo que solías decirme, y ahora, ¿todavía te acuerdas de mi nombre? Lo dudo