
En realidad era de esas chicas que contagiaban cuando reían, que te quedabas mirando diciéndo por qué te ríes y sin apenas llegar a contestarte ya estabas tu también igual. A veces llegaba a odiarla porque como todo el mundo yo también tenía dias malos y verla ahí intentando hacerte sonreír a veces tenía poca gracia y hacías una mueca para que se contentara pero eso es lo que tu creías que con una mueca le valdría, estamos hablando de la chica de las sonrisas en lata, ¿recuerdas? Pues eso que si hacía falta se ponía a bailarte el jula jula sin prejuicios delante de toda la gente porque es que ella no aceptaba ninguna mala cara en la vida. Aunque a veces yo sentía que su sonrisa no era totalmente verdadera, a veces creo que me robaba mis tizas de colores y se pintaba una para disimular.
6 comentarios:
me encantaaa :)
Que envidia esa muchacha. Tu con que palabra sonries?
Yo también soy de las sonreidoras con sonrisas.
Texto precioso.
que hermoso..
yo las guardo en un cajon, aunque a veces me equivoco de cajonera y saco los ojos tristes..
besos:*
Yo también soy de esas, el jula jula y lo que haga falta jaja! Me a gustado mucho! un saludo
Muchos psicólogos deberían recomendarlo. (o no...) Mi última ruptura, tal vez la única vez que rompieron hasta un cachito de corazón... fue superada con una gran frase por todos lados "Disfruta y sonrie"... escrita en el espejo, en mi habitación, en mi muro de face... y un día simplemente descubrí que todas las sonrisas me habían curado
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