"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


21 de marzo de 2009

Un amor de esos viejos

Estaba sentada en su mecedora de siempre. Se balanceaba poco a poco sin prisas, marcando los segundos en cada balanceo. Su cara llena de arrugas que marcaban experiencias de la vida, porque ella tenía mucho que contar, mucho que decir. No tenía ningún máster ni siquiera terminó la secundaría, pero sabía mucho más de lo que cualquiera pudiera imaginar.

Llevaba un anillo dorado en su dedo anular, se escondía debajo de su mano izquierda las dos encima de su falta larga oscura, con unos zapatos viejos y unas medias altas color carne. Tenía unas piernas fuertes demasiado para su edad. Sintió como Onda, la perra, rascaba la puerta alegre. Ella sonrió y dejó ver unos ojos brillantes, como si apareciera de nuevo esa joven de tez dorada y rizos alegres y vivos.

Él no abrió la boca, ella sabía que estaba detrás de ella. La abrazó como hacía tiempo por peleas no lo hacía, sintió como si ese muchacho de 15 años volviera. Pero ahora entre ellos dos no quedaba el amor, el amor se termina, las mariposas un día abandonan su casa y echan a volar, pero ellas ya no hacen falta, porque después del amor siempre queda algo más fuerte entre ellos dos algo que hace que cada mañana quieras despertarte, algo que hace que valga la pena estar quince horas seguidas trabajando si con eso podrás ser feliz con tu otra mitad.

11 comentarios:

Soñadora. dijo...

Después del amor siempre queda el recuerdo. El recuerdo hace que el amor no se termine.

Un besazo.

seo dijo...

el amor no termina. se transforma en algo mas fuerte y duradero.

un beso niña

aLba (*) dijo...

cuando el amor se termina... no se que es eso que hace q te despiertes por ella...

La sonrisa de Hiperión dijo...

Amores de los que ya no quedan!

saludos y buena semana

marta dijo...

El amor no termina, pero sí la emoción y la pasión que en los albores encienden su llama. Después todo ello queda reducido a un enorme cariño, y da paso a una nueva fase del amor verdadero :)


Un beso MUYGRANDE.

Javier Pellicer dijo...

El sentimiento que impregnas a cada uno de tus relatos (o pequeña joya) es realmente estremecedor por su ternura. Delicioso, tanto que los pequeños defectillos (muchas repeticiones, fíjate bien) quedan en nada ante un despliegue tan hermoso. Bravo, de verdad.

Un beso desde Tierra de Bardos para ti y tus visitantes.

ser_esto dijo...

cuando se escapan las mariposas ese amor no se tremina...cambia por otro...de un tipo a otro...que es más fuerte...distinto...un gusto como siempre leerte nena!!...

angiie dijo...

Las mariposas siempre dejan el sonido de su aleteo en nuestra memoria, como prueba de que un día estuvieron ahí.
Si ya no es amor, algo debe mantenerlos juntos...algo que después de tantos años no es fácil de conservar.

VeRoNiKa ♫ VeCa ♪ LiFe dijo...

Aunque suene super de antaño jajaja.. De esos amores son los que nos dan esperanza a los jovenes que el amor no a cambiado (todo a cambiado menos eso) que lindo seria sentir eso que aunque las mariposas ya no esten en el estomago cada vez que se ven por lo menos hay ese brillo en los ojos... si existe el amor eterno el verdadero amor que se convierte en mas amor.

Que lindo...

abre los ojos dijo...

Donde hubo fuego, cenizas quedan.

Agua dijo...

Que bonito, amores de los de antes de los que ya no quedan... o alomejor simplemente aun no somos lo suficientemente viejos para tener ese tipo de amor. Porque es verdad que las mariposas se van...y cuando lo hacen no siempre somos capaces de continuar el camino, a veces, nos cansamos y vamos en busca de nuevas mariposas en otros campos... quizas un poco de paciencia nos haria ver que despues de las mariposas un lago de agua azul y transparente se abre ante nosotros para disfrutar del amor sosegado...Besos!