Baja las escaleras corriendo, cogiéndose con una mano de la barandija para no caerse. Se choca con múltiples personas porque su cabello (rebelde) como ella se le echa encima de la cara dejándola más torpe de lo normal. No lo aguanta más está harta de ser la muñequita de unos y el juego de otros. Pero esta vez la culpa la ha vuelto a tener la misma de siempre, la que se dedica a arruinarle los planes una y otra vez.
Intenta sorber los mocos de la nariz y se limpia con el puño las lágrimas que caen. Maldice, como ya maldicieron algunas, el maldito rimel corrido y dejando las cosas (todavía) peor de como estaban. Para su edad no debería estar llorando como una estúpida cría de cinco años que todavía se sorbe los mocos de la nariz, Pero si todavía es una niña grita una vocecilla en su cabeza propiamente de una mujer mayor viendo con sus ojos, a una pequeña muchacha que acaba de estrenar sus tacones nuevos pero todavía no se sabe sujetar de pie, pero a ella tampoco la escucha.
Abajo, encuentra a uno más en proceso de maduración no duda en pedirle un cigarrillo y un mechero, esta vez no le da miedo hablar por hablar. Se lo devuelve sin darle las gracias, no tiene ningún motivo de darle las gracias y si se las diera no sería sincera. Aspira la primera calada llenando los pulmones de humo negro y dañino que muchos de los que están allí lo saben pero aún así no quieren perder su reputación, un día de estos los matará. Pero el tabaco tiene un dulce aroma a fiesta, drogas, sexo & rock and roll... y todo eso hace que empieze a toser fuertemente.
Se olvidó que ella no fumaba
Intenta sorber los mocos de la nariz y se limpia con el puño las lágrimas que caen. Maldice, como ya maldicieron algunas, el maldito rimel corrido y dejando las cosas (todavía) peor de como estaban. Para su edad no debería estar llorando como una estúpida cría de cinco años que todavía se sorbe los mocos de la nariz, Pero si todavía es una niña grita una vocecilla en su cabeza propiamente de una mujer mayor viendo con sus ojos, a una pequeña muchacha que acaba de estrenar sus tacones nuevos pero todavía no se sabe sujetar de pie, pero a ella tampoco la escucha.Abajo, encuentra a uno más en proceso de maduración no duda en pedirle un cigarrillo y un mechero, esta vez no le da miedo hablar por hablar. Se lo devuelve sin darle las gracias, no tiene ningún motivo de darle las gracias y si se las diera no sería sincera. Aspira la primera calada llenando los pulmones de humo negro y dañino que muchos de los que están allí lo saben pero aún así no quieren perder su reputación, un día de estos los matará. Pero el tabaco tiene un dulce aroma a fiesta, drogas, sexo & rock and roll... y todo eso hace que empieze a toser fuertemente.
Se olvidó que ella no fumaba






