"
Era de las que rompen los puentes con solo cruzarlos
".


16 de abril de 2009

Vidas ajenas

Salió de nuevo por el balcón de su casa. Pasaba horas allí mirando quien venía y quien volvía. Las nuevas parejas del barrio y algún que otro chisme que se llegaba a escuchar desde allí.
Por la tarde salía a tomar un café con las mismas mujeres de siempre y dos o tres hombres que se pasaban la tarde allí por haber sidos despedidos.

Contaban todo lo que veían, incluso, llegaban a cambiar historias y a darles la vuelta de tal forma que la gente llegara a pensar cosas de las que no son. Eran las mejores paparazzis de la zona se ocupaban de mantenerse entretenidas durante un rato contando la vida de los demás.

Y así pasaba los días. Porque ella ya tenía media vida suya echa, todo lo demás era simple rutina. Tenía un marido al que tenía media hora de charla, media hora de discusión y todas las otras horas se las pasaba fuera de casa. Unos hijos a nadie podía decir que no los quisiera, los quería más que nadie pero quizá todavía tuviera ese resquemor de haberle robado alguna parte de su juventud.

Lo demás en la vida todo era igual. Así que prefirió empezar a meterse en la vida de los demás antes que intentar apañar un trocito de su vida aunque solo fuera por romper con la rutina que la llevó a dejar de soñar.

Un hombre que no se alimenta de sus sueños
Es un hombre que se hace viejo rapidamente
W. Shakespeare

7 comentarios:

galicia maravillas dijo...

ok con sespir! :)

Agua dijo...

Que duro relato...yo siempre he tenido miedo a convertirme en alguien asi, que se conforma con su vida aunque no le guste, que deja de soñar y en sus ojos ya no se ve el brillo por la vida. Intentemos cambiar aunq solo sea un trocito de nuestra vida!!! Besos!

Laura dijo...

Pues si, hay mucha gente así, que en vez de preocuparse por vivir su vida, prefiere opinar y arreglar la de los demas, pero yo no soy nadie para juzgar, haya cada uno ¿no?, Un saludo!

digler dijo...

vivir de la vida de otras personas.debe ser muy triste, pues terminas siendo una especia de parasito de la humanidad.pero como dicen,cada quien hace de su vida lo que uno mismo se permite

vicky dijo...

Me a gustado mucho lo que has escrito, pero sobre todo me quedo con el final de William Shakespeare.

Un besazo peke

La sonrisa de Hiperión dijo...

Es más fácil hablar de la vida de los demás, que vivir con intensidad y con riesgo la vida propia...


Saludos y buena semana.

Dara Scully dijo...

Quizás su problema estaba en que realmente no sabía cómo vivir de verdad.



un miau subido a una luna de alambre :)