Siento tu olor a menos de un metro de mi. Como quieren que me concentre, que saque fuera la maldita X si cada vez que respiro una parte de tu se come otra mía, eres peor que el bicho del come-cocos.Lo único que hay que hacer para sacar la X es sentir el contacto de tu piel con la mía.
Ya no quedan ni lápices, ni bolígrafos suficientes por el estuche color rosa para calmar mi deseo de ver tu perfecto cuello donde recorrería cada segundo hasta llegar a tu boca.
No me pidas que no te bese si tus labios me suplican que lo haga y los míos hace tiempo que no puedo controlar.
Sin querer te giras llevándome a la pura locura de meterme en esos dos ojos juguetones y con ganas de divertirse.
El sonido del timbre hace que de un salto de la silla y corra sin ni siquiera apuntar los ejercicios del día siguiente.
Necesito salir de allí por que un segundo más en la misma habitación con esa voz que me eriza el cabello podría terminar conmigo.
- ¿Dónde estabas?
- En clase de mates
- Y... ¿os han echo sudar
para resolver el problema?
- En clase de mates
- Y... ¿os han echo sudar
para resolver el problema?
La X es nuestro big bang








